Estilo de Vida Vinculado a una Apariencia Cerebral Hasta Ocho Años Más Joven, Sugiere Estudio de Florida
Editado por: gaya ❤️ one
Investigaciones recientes, específicamente un estudio de 2025 de la Universidad de Florida (UF), indican que la adopción de hábitos positivos en el estilo de vida puede ralentizar el proceso de envejecimiento cerebral, resultando en una apariencia cerebral hasta ocho años más joven en comparación con la edad cronológica del individuo. Este estudio longitudinal de dos años utilizó resonancias magnéticas (MRI) y técnicas avanzadas de aprendizaje automático para calcular la "edad cerebral" en una cohorte de adultos de mediana edad y mayores. Los resultados confirman que la salud cerebral está ligada a las decisiones diarias, reforzando el principio de que el estilo de vida influye en la salud, según la autora principal, la Dra. Kimberly Sibille.
Los factores protectores identificados como los más consistentes en la desaceleración del deterioro incluyen mantener una actitud optimista, asegurar una calidad y duración adecuadas del sueño, implementar estrategias eficaces para la gestión del estrés y cultivar un soporte social robusto. Estos comportamientos psicosociales y conductuales se asociaron con una menor brecha de edad cerebral, incluso al controlar variables adversas. El optimismo, como perspectiva psicológica positiva y entrenable, facilita el manejo constructivo de los factores estresantes diarios, promoviendo un envejecimiento saludable. Asimismo, el apoyo social cercano y de confianza funciona como un amortiguador natural contra el estrés diario y crónico, mejorando la resiliencia general.
La investigación de la UF también documentó que ciertas condiciones adversas se correlacionaron con cerebros de apariencia más envejecida, tales como el dolor crónico, los bajos ingresos y la desventaja social. Aunque el impacto de estas dificultades tendió a disminuir durante el seguimiento, los beneficios derivados de los hábitos positivos demostraron ser más fuertes y sostenibles a largo plazo. El dolor crónico, en particular, se ha asociado con alteraciones del sueño y trastornos de ansiedad-depresión, además de limitar la capacidad para realizar actividades cotidianas. Mantener un peso corporal saludable y la abstinencia del consumo de tabaco también se confirmaron como conductas beneficiosas para mitigar el envejecimiento cerebral.
En un contexto más amplio sobre la longevidad, un análisis paralelo realizado por la Universidad de Limerick examinó a más de 500,000 personas, vinculando los rasgos de personalidad con el riesgo de mortalidad. Este extenso análisis, que abarcó casi seis millones de años-persona, reveló que la personalidad es un factor clave en la longevidad, con efectos comparables a indicadores de salud pública reconocidos como el nivel socioeconómico. Específicamente, el estudio de Limerick identificó que la responsabilidad (o conciencia) y la extraversión se correlacionaron con una disminución en el riesgo de muerte prematura. En contraste, un alto nivel de neuroticismo, caracterizado por la ansiedad y la inestabilidad emocional, se vinculó con una mayor probabilidad de mortalidad temprana. El Dr. Páraic S. Ó'Súilleabháin, autor principal de dicho estudio, señaló que estos hallazgos abren vías para futuras intervenciones destinadas a incrementar la salud y la longevidad a lo largo de la vida, destacando que la extraversión mostró una reducción del 3% en el riesgo de muerte en la población analizada. Ambos descubrimientos refuerzan la importancia de la agencia individual en la modulación de resultados de salud a largo plazo.
10 Vues
Fuentes
ТСН.ua
University of Florida
Health News
Express newspaper
University of Limerick
Limerick's Live 95
Lea más noticias sobre este tema:
¿Encontró un error o inexactitud?
Consideraremos sus comentarios lo antes posible.
