El Senado de EE. UU. Aprueba un Presupuesto de Defensa de $901 Mil Millones, Derogando Autorizaciones de Guerra y Fijando Límites a la Retirada de Tropas de Europa
Editado por: Tatyana Hurynovich
El 17 de diciembre de 2025, el Senado de los Estados Unidos dio luz verde a la Ley de Autorización de Defensa Nacional (NDAA) para el año fiscal 2026. Este acto establece el marco legislativo fundamental para los gastos militares del próximo periodo. El proyecto de ley, resultado de un consenso entre las versiones manejadas por la Cámara de Representantes y el propio Senado, fue aprobado con un respaldo contundente de 77 votos a favor frente a 20 en contra, lo que subraya un amplio apoyo bipartidista a sus disposiciones centrales. La cuantía total de los fondos asignados asciende a 901 mil millones de dólares, superando en 8 mil millones la solicitud inicial presentada por la administración. Es digno de mención que esta es la sexagésima quinta ocasión consecutiva en que el Congreso aprueba esta legislación esencial.
La normativa incluye un incremento del 3,8% en la paga base para el personal militar. Además, el texto legislativo impone umbrales mínimos para el despliegue de fuerzas estadounidenses. Se estipula que un mínimo de 76.000 soldados deben permanecer desplegados en suelo europeo. Paralelamente, el contingente destinado a Corea del Sur no podrá descender de los 28.500 efectivos. Estas cifras solo podrían modificarse si el Departamento de Defensa presenta una justificación sólida al Congreso y consulta previamente con los aliados de la OTAN sobre cualquier posible reducción en Europa. Los legisladores ven estos mandatos como un mecanismo para institucionalizar los compromisos adquiridos y limitar la discrecionalidad del poder ejecutivo en zonas consideradas estratégicas.
En lo referente a la asistencia internacional, la NDAA reafirma las prioridades geopolíticas de Washington. La Iniciativa de Asistencia a la Seguridad de Ucrania (USAI) recibirá 800 millones de dólares. Este monto se desglosará en 400 millones para los años fiscales 2026 y 2027, destinados específicamente a financiar la adquisición de armamento directamente de fabricantes estadounidenses. Para Taiwán, se han reservado mil millones de dólares bajo la Iniciativa de Cooperación de Seguridad. En cuanto a Israel, se asignan 600 millones de dólares para seguridad. Curiosamente, la financiación para el sistema antimisiles Cúpula de Hierro se recorta a 60 millones de dólares, 50 millones menos que en el año fiscal 2025, y estos fondos se redirigen al programa de interceptores de misiles balísticos Arrow 3.
Uno de los movimientos más trascendentales es la clausura formal de una era de conflictos pasados. La ley anula de manera definitiva la autorización de invasión de Irak de 2003 y la autorización de 1991 que dio pie a la Guerra del Golfo. También se contempla la revocación de las sanciones impuestas a Siria bajo la Ley César de 2019, aunque esta medida está supeditada al cumplimiento de condiciones muy estrictas. El Presidente de EE. UU. debe certificar que Siria ha tomado acciones concretas contra el terrorismo, respeta los derechos de las minorías y se abstiene de hostilidades militares contra sus vecinos. Si estas pautas no se cumplen durante dos periodos de informe consecutivos, las sanciones podrían ser reinstauradas.
Las políticas internas del Departamento de Defensa también experimentan modificaciones significativas. Los legisladores lograron eliminar oficinas y programas enfocados en temas de diversidad, equidad e inclusión (DEI). El Comité de Servicios Armados de la Cámara estima que esta exclusión podría generar ahorros cercanos a los 40 millones de dólares. Adicionalmente, se retiran aproximadamente 1,6 mil millones de dólares de los programas del Pentágono relacionados con la mitigación del cambio climático. En su papel de supervisión, el Senado también ha ejercido presión sobre el Secretario de Defensa, Pete Hegseth. Se le exige la entrega de grabaciones de video sin editar de los polémicos ataques contra embarcaciones involucradas en el narcotráfico en el Caribe y el Pacífico. La amenaza implícita es la retención de una cuarta parte de su presupuesto destinado a viajes hasta que se cumpla con este requerimiento. Dichos ataques, que han resultado en la muerte de al menos 95 personas desde septiembre, han suscitado serias dudas sobre la observancia de las leyes de la guerra.
10 Vues
Fuentes
Al Jazeera Online
The Guardian
CBS News
DefenseScoop
Anadolu Ajansı
Politico
Lea más noticias sobre este tema:
¿Encontró un error o inexactitud?
Consideraremos sus comentarios lo antes posible.
