Análisis respalda el rol de especias mediterráneas, lideradas por el jengibre, en el control de la Diabetes Tipo 2
Editado por: Olga Samsonova
Un análisis reciente destaca el jengibre como un componente dietético clave para la modulación de indicadores asociados a la Diabetes Mellitus Tipo 2. Esta raíz, tradicionalmente empleada en diversas medicinas, ahora cuenta con respaldo científico para su función metabólica. Los polifenoles del jengibre, específicamente el gingerol, poseen efectos antiinflamatorios y se ha documentado su capacidad para mejorar la sensibilidad a la insulina.
Una revisión de investigaciones clínicas ha demostrado que la suplementación con jengibre puede generar una reducción significativa en marcadores esenciales como la glucosa plasmática en ayunas, la hemoglobina glucosilada (HbA1c) y los niveles de insulina. En un ensayo clínico doble ciego controlado con placebo que involucró a 70 pacientes diabéticos tipo 2, la administración diaria de 1.600 mg de jengibre durante 12 semanas resultó en una disminución notable de estos parámetros, además de reducir el HOMA y los triglicéridos, en contraste con el grupo placebo. Otro ensayo clínico aleatorizado y doble ciego con 103 personas utilizó una dosis diaria de 1,2 gramos de jengibre durante 90 días, concluyendo que esta ingesta redujo la glucemia venosa en ayunas y el colesterol total en comparación con el placebo.
El beneficio se extiende a otras especias representativas de la dieta mediterránea, incluyendo el comino negro, la canela, la cúrcuma y el azafrán, las cuales han mostrado un efecto colectivo positivo en el control glucémico general. Un metanálisis que abarcó 45 estudios con 3.050 adultos con diabetes tipo 2 observó mejoras en la glucosa en ayunas con los cinco ingredientes. Las disminuciones más acentuadas en la glucosa en ayunas se registraron tras la suplementación con comino negro, seguido por canela y jengibre.
En cuanto a la dosificación, los estudios han explorado rangos variables, pero se ha reportado que ingestas diarias de entre 600 y 3.000 mg de jengibre pueden generar efectos pronunciados en los marcadores metabólicos. La canela es reconocida por su potencial para mejorar la sensibilidad a la insulina, aunque es crucial distinguir entre variedades. La canela Cassia contiene niveles más altos de cumarina, un compuesto que la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha limitado a 0,1 miligramo por kilogramo de peso corporal diario, mientras que la canela de Ceilán (Cinnamomum verum) presenta niveles mucho menores.
Estos ingredientes botánicos actúan al contrarrestar la inflamación crónica, un factor subyacente clave en la resistencia a la insulina. La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la diabetes tipo 2 como una patología crónica que surge cuando el cuerpo no utiliza la insulina de manera eficiente, lo que puede derivar en complicaciones cardiovasculares y daño renal. La evidencia posiciona al jengibre como un coadyuvante prometedor en el manejo de la DM2, con un perfil de efectos adversos mínimo, aunque la introducción de dosis elevadas, como 6 gramos diarios, podría causar irritación gastrointestinal. La inclusión de estas especias en la alimentación diaria constituye una estrategia dietética accesible que complementa las modificaciones de estilo de vida necesarias para el control de la enfermedad.
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Fuentes
znaj.ua
Access Medical Labs Blogs
Surrey Live
MDPI
Bali clinic
Healthline
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