La 80.ª Aniversario de la ONU Desencadena un Llamamiento Urgente para la Reforma del Consejo de Seguridad en Medio de Preocupaciones de Legitimidad

Editado por: gaya ❤️ one

El 24 de octubre de 2025, las Naciones Unidas conmemoraron su octogésimo aniversario. Lejos de ser una mera celebración, la fecha se consolidó como un punto de inflexión crítico que exige una renovación estructural profunda. El evento central fue un debate abierto y urgente dentro del Consejo de Seguridad, donde la trayectoria futura de la organización fue sometida a un escrutinio intenso. El Secretario General António Guterres, participando mediante videoconferencia desde Hanoi, enfatizó que la autoridad moral del Consejo se está volviendo cada vez más frágil debido a acciones que parecen eludir los principios fundamentales de la Carta de la ONU. Este momento crucial instó a los Estados miembros a elevar sus propósitos por encima de las posiciones atrincheradas para forjar un marco que refleje el orden mundial contemporáneo.

El meollo de la discusión en el Consejo de Seguridad giró en torno a la necesidad imperiosa de reformar el organismo para aumentar su representatividad y afinar su eficacia ante las corrientes geopolíticas modernas. La parálisis, que a menudo se origina en el uso o la amenaza del poder de veto por parte de los miembros permanentes, ha generado una brecha sustancial entre el mandato del Consejo y su capacidad operativa real. Esto impide respuestas unificadas frente a las crecientes preocupaciones de seguridad global. Guterres señaló que, si bien el Consejo ha logrado prevenir una guerra entre grandes potencias durante ocho décadas, su legitimidad se resquebraja cuando sus miembros actúan al margen de los principios acordados en la Carta.

Las propuestas de reforma se enfocaron principalmente en dos vías. En primer lugar, existe un argumento convincente para expandir la composición del Consejo, integrando voces de continentes históricamente subrepresentados. Se mencionaron específicamente África, América Latina, el Caribe y la región de Asia-Pacífico. Guterres destacó la paradoja de África, continente donde se lleva a cabo casi la mitad de todas las misiones de mantenimiento de la paz de la ONU, y que sin embargo carece de una voz permanente en la mesa de decisiones.

En segundo lugar, el propio poder de veto fue objeto de un intenso escrutinio. El representante de Singapur, entre otros, hizo un llamado explícito para abordar este instrumento con el fin de liberar el potencial del Consejo para una acción decisiva. Singapur ha insistido previamente en la necesidad de imponer restricciones al poder de veto, señalando su uso cada vez más frecuente y, en ocasiones, cínico por parte de los P5.

El consenso que surgió del debate apuntó hacia la necesidad de incrementar el número de escaños no permanentes y de implementar revisiones al protocolo del veto para mitigar la obstrucción. Al recordar el conmovedor contraste con la primera urna de votación del Consejo de Seguridad de 1946, el aniversario sirvió como un espejo que refleja la distancia entre los ideales fundacionales y la funcionalidad actual. El camino a seguir exige que los Estados miembros vean estos desafíos estructurales como catalizadores para diseñar un sistema de gobernanza global más equitativo y resiliente. La atención se centra ahora en la implementación práctica de las reformas propuestas.

Fuentes

  • Barbados News

  • United Nations Secretary-General's Remarks to the Security Council on the UN's 80th Anniversary

  • Security Council Reform | United Nations General Assembly

  • Security Council Reform: When and How It Can Be Done

  • Ministry of Foreign Affairs Singapore - 2025 Security Council Reform

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