La NASA SPHEREx ha registrado un aumento de la luminosidad de 3I/ATLAS a medida que se aleja de la parte interna del sistema solar. Esto es inusual, ya que las cometas suelen debilitarse a medida que se alejan del Sol.
Actividad anómala del cometa interestelar 3I/ATLAS tras su perihelio: hallazgos de la espectroscopia infrarroja de SPHEREx
Editado por: Uliana S.
El objeto interestelar 3I/ATLAS, en su tránsito por nuestro sistema solar, ha sorprendido a la comunidad científica al mostrar un comportamiento inusual. A diferencia de los modelos convencionales, registró un aumento drástico en su actividad mucho después de haber superado su punto más cercano al Sol. Este fenómeno, observado detalladamente en diciembre de 2025, desafía las teorías establecidas sobre la sublimación de cometas que se alejan de la fuente de calor solar. Gracias a la misión SPHEREx de la NASA, se ha logrado analizar la composición de sus emisiones, revelando materiales ancestrales preservados que se originaron en un sistema estelar ajeno al nuestro.
El cometa alcanzó su perihelio, el punto de máxima proximidad al Sol, el 29 de octubre de 2025. No obstante, el punto máximo de su actividad de gas y polvo no ocurrió sino hasta diciembre de 2025, lo que sugiere una notable inercia térmica en el núcleo del objeto. Las mediciones infrarrojas capturadas por el observatorio espacial SPHEREx, especializado en cartografiar el cielo en el espectro infrarrojo cercano, detectaron una liberación masiva de compuestos volátiles. La coma del cometa, esa tenue envoltura gaseosa que lo rodea, mostró una alta concentración de vapores de hielo de agua (H₂O), dióxido de carbono (CO₂), monóxido de carbono (CO) y diversas moléculas orgánicas complejas, entre las que destacan el metanol, el metano y los cianuros.
La intensa sublimación del hielo de agua, que representa aproximadamente un tercio de la masa total del núcleo, provocó un incremento significativo en el brillo del cometa y la formación de una distintiva cola de polvo con forma de pera. Esta estructura se genera cuando la radiación solar empuja las partículas de polvo, aunque en este caso se observó la expulsión de granos relativamente grandes y fragmentos rocosos que, debido a su masa, no son arrastrados a grandes distancias. Expertos como el doctor Carey Lisse, del Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins y líder de la investigación, sugieren que el 3I/ATLAS posee una corteza gruesa alterada por la radiación cósmica tras miles de millones de años en el espacio interestelar.
El calentamiento progresivo de esta capa exterior por la energía solar permitió que el calor penetrara hasta los hielos vírgenes ocultos en las profundidades del objeto. Este proceso desencadenó una liberación explosiva de materia antigua, compuesta por sustancias carbonáceas, hollín y polvo de silicato que habían permanecido aislados de cualquier influencia externa durante eras geológicas. Esta mezcla química constituye una muestra invaluable de los bloques fundamentales que existieron en un sistema planetario distinto al nuestro, ofreciendo una ventana única al pasado galáctico y a la formación de sistemas distantes.
Identificado como el tercer objeto interestelar confirmado, después de 1I/ʻOumuamua y 2I/Borisov, el 3I/ATLAS destaca por poseer la mayor excentricidad orbital registrada hasta la fecha, con un valor de 6,139. Su descubrimiento inicial se produjo el 1 de julio de 2025 a través del sistema de telescopios ATLAS. El estudio pormenorizado de su composición química de diciembre de 2025 fue publicado en la revista Research Notes of the AAS en febrero de 2026. El equipo de SPHEREx, que cuenta con la colaboración del investigador Phil Korngut del Instituto de Tecnología de California, tiene previsto continuar el seguimiento del objeto en abril de 2026 mientras se aleja de las inmediaciones solares. Estos datos representan una oportunidad excepcional para realizar análisis comparativos sobre la presencia de materiales prebióticos en la Vía Láctea.
Fuentes
ФОКУС
Sci.News
Future
GKToday
AAS Nova
EWGT 2025