La Comisión Europea ha presentado por primera vez una estrategia integral para combatir la pobreza en los Estados miembros de la Unión. La vicepresidenta de la Comisión, Roxana Mînzatu, afirmó que el objetivo de esta iniciativa es «erradicar la pobreza en la UE en un plazo de 25 años», es decir, para el año 2050.
La magnitud del problema
En la actualidad, aproximadamente 92,7 millones de personas en los 27 países de la UE, lo que representa casi uno de cada cinco residentes del bloque, se encuentran en riesgo de pobreza o exclusión social. Anteriormente, la UE se fijó la meta de reducir para 2030 en al menos 15 millones el número de personas vulnerables; sin embargo, hasta la fecha solo se ha logrado mejorar la situación de unos 3,7 millones de personas.
Qué propone exactamente la Comisión
La estrategia contra la pobreza no cuenta con un presupuesto específico independiente, sino que se basa principalmente en recomendaciones, guías de buenas prácticas y la coordinación entre los Estados miembros. La Comisión apuesta por la redistribución y un uso más eficiente de los fondos ya asignados: por ejemplo, se han destinado unos 50.200 millones de euros del Fondo Social Europeo a la integración social y la lucha contra la privación material, mientras que se prevén otros 100.000 millones para políticas sociales en el próximo presupuesto plurianual.
El núcleo de la estrategia se centra en la protección de los niños de familias con bajos ingresos, el apoyo a las personas sin hogar y con discapacidad, la ampliación de la vivienda social y asequible, el refuerzo de los programas de ayuda a los hogares y el fomento de la inserción laboral de los desempleados.
Garantías infantiles y herramientas digitales
Una de las iniciativas estrella será el refuerzo de la «Garantía Infantil Europea» y la expansión progresiva de una herramienta denominada «tarjeta de garantía infantil». Se trata de un instrumento digital que permitirá a las autoridades nacionales identificar a los menores necesitados y ofrecerles servicios gratuitos como educación, alimentación, sanidad y asistencia social.
Los objetivos planteados en dos etapas
La UE persigue dos objetivos interconectados:
- reducir para 2030 el número de personas en riesgo de pobreza o exclusión social en al menos 15 millones, de los cuales al menos 5 millones deberán ser niños;
- erradicar por completo la pobreza y la exclusión social en la UE a largo plazo, con el horizonte fijado en 2050.
Los expertos señalan que la meta es sumamente ambiciosa, especialmente teniendo en cuenta que para 2030 solo se alcanzarán los primeros resultados, cuya implementación exige voluntad política y reformas sistémicas en el seno de los Estados miembros.
Sin presupuesto propio y «a su manera»
La característica fundamental de esta iniciativa es que la UE no asigna fondos adicionales específicos para un «presupuesto contra la pobreza». La Comisión insta a los Estados a emplear con mayor eficiencia los fondos europeos actuales y a redistribuir el gasto nacional, lo que supone, en la práctica, «vencer a la pobreza por cuenta propia» siguiendo las directrices de Bruselas.
Significado para el futuro de la UE
Si la estrategia llega a buen puerto, las próximas generaciones de europeos podrán crecer en un entorno con niveles de pobreza y brechas sociales significativamente menores. No obstante, el éxito no depende tanto de las declaraciones de Bruselas como de la disposición de cada Estado para transformar sus sistemas sociales, sus políticas fiscales y su enfoque en áreas como la vivienda, la educación y la sanidad.




