EE. UU. anuncia el Consejo de Paz para Gaza y el Consejo Ejecutivo para la transición palestina bajo el Plan Trump

Editado por: Tatyana Hurynovich

El 16 de enero de 2026, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, dio inicio oficial a la segunda etapa de su ambiciosa estrategia de paz para Oriente Medio. En este contexto, se anunció formalmente la creación del Consejo de Paz para Gaza y su correspondiente Consejo Ejecutivo Constituyente. Este movimiento representa una transición crítica desde el cese de las hostilidades hacia una reestructuración política y estructural profunda en el enclave palestino, siguiendo los lineamientos del plan de 20 puntos propuesto por Trump. El Consejo de Paz, bajo el liderazgo directo del propio mandatario estadounidense, supervisará a un nuevo comité de tecnócratas palestinos encargados de la administración de la Franja durante este periodo de transición, con el objetivo primordial de lograr el fin definitivo de los enfrentamientos con Israel y la desmilitarización total de Hamás.

Las invitaciones para integrar este Consejo de Paz han sido extendidas a diversos líderes internacionales de alto perfil, buscando un respaldo global a la iniciativa. Entre los convocados se encuentran el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdoğan; el mandatario egipcio, Abdel Fattah al-Sisi; el primer ministro de Canadá, Mark Carney; así como los presidentes de Paraguay, Santiago Peña, y de Argentina, Javier Milei. Mientras que Argentina y Paraguay ya han ratificado su participación como naciones fundadoras, Canadá ha manifestado su firme intención de aceptar la propuesta, y Egipto se encuentra actualmente evaluando los términos del ofrecimiento. Un detalle financiero relevante de esta estructura es que la administración Trump solicita una contribución mínima de 1.000 millones de dólares a los países que deseen asegurar un asiento permanente en este organismo de supervisión.

La implementación práctica de la visión del Consejo de Paz recaerá sobre el Consejo Ejecutivo Constituyente, el órgano encargado de ejecutar las políticas en el terreno. Este cuerpo está integrado por figuras de renombre internacional y asesores clave, incluyendo al ex primer ministro británico Tony Blair, el secretario de Estado de EE. UU. Marco Rubio, y Jared Kushner, yerno de Trump. También forman parte el enviado especial estadounidense Steve Witkoff, el presidente del Banco Mundial Ajay Banga, el multimillonario Mark Rowan y el asesor adjunto de seguridad nacional Robert Gabriel. No obstante, la inclusión de Tony Blair, quien gobernó el Reino Unido entre 1997 y 2007 y medió en el conflicto de Irlanda del Norte, ha generado controversia entre analistas debido a su pasado papel en la invasión de Irak en 2003.

Para la gestión operativa diaria en el territorio, se ha designado a Ali Shaat, un tecnócrata palestino y antiguo viceministro de Planificación de la Autoridad Nacional Palestina, para encabezar el comité de transición. Este equipo, compuesto por 15 especialistas técnicos, asumirá la titánica tarea de restaurar servicios públicos esenciales, como el suministro de agua y la vivienda para los desplazados. El desafío es monumental, ya que la ONU estima que la reconstrucción de la infraestructura de Gaza, destruida en un 90 por ciento, requerirá una inversión cercana a los 70.000 millones de dólares. El marco legal de estas operaciones se sustenta en la Resolución 2803 del Consejo de Seguridad de la ONU, aprobada el 17 de noviembre de 2025, que otorga mandato a estas estructuras hasta el 31 de diciembre de 2027.

En el ámbito de la seguridad, el plan contempla el despliegue de la Fuerza Internacional de Estabilización (ISF), cuya comandancia ha sido asignada al general de división Jasper Jeffers, jefe del Comando de Operaciones Especiales de los Estados Unidos. Según la resolución de la ONU, el Consejo de Paz y los Estados miembros están facultados para establecer esta fuerza temporal con el fin de garantizar el orden, entrenar a una nueva policía palestina y supervisar el proceso de desmilitarización del sector. A pesar de que Hamás ha expresado su intención de disolver su gobierno civil en Gaza una vez que el nuevo comité asuma funciones, la organización no ha proporcionado detalles claros sobre el desmantelamiento de su brazo armado o sus fuerzas de seguridad interna, lo que plantea interrogantes sobre la estabilidad futura.

Las reacciones de los actores regionales subrayan la complejidad del escenario actual y las tensiones persistentes. El gobierno de Israel ha manifestado que la composición del consejo ejecutivo no fue consensuada con sus autoridades y que, en ciertos aspectos, contraviene sus políticas nacionales. Por otro lado, la Yihad Islámica Palestina ha criticado la estructura del consejo, alegando que responde a las «especificaciones» dictadas por Israel. En medio de estas tensiones, se informa que el ex enviado de la ONU, Nickolay Mladenov, será el encargado de gestionar las operaciones cotidianas del Consejo de Paz, actuando como el enlace vital entre la administración tecnocrática y el organismo superior. Este paso hacia la Fase Dos marca el cambio más significativo hasta la fecha en la ejecución del plan de 20 puntos, buscando establecer una estabilidad duradera en la región.

5 Vues

Fuentes

  • Deutsche Welle

  • DN

  • Observador

  • G1

  • The Guardian

  • RTP

¿Encontró un error o inexactitud?Consideraremos sus comentarios lo antes posible.