La Evaluación de Salud Innata: Un Cambio de Paradigma para Bulldogs y Pugs

Editado por: Katerina S.

El panorama cinológico se encamina hacia transformaciones significativas, especialmente aquellas que afectan a las razas braquicéfalas como los pugs, bulldogs franceses e ingleses. Durante décadas, la estética de estos perros se ha moldeado buscando rasgos decorativos llevados al extremo. Sin embargo, esta tendencia ha provocado una acumulación de graves afecciones hereditarias que ahora amenazan su supervivencia. Expertos veterinarios, entre ellos Natalia Shirokaya, una profesional de Podolsk, señalaron esta preocupante dinámica en reportes publicados por el medio REGIONS a finales de 2025. Ella enfatizó las repercusiones de una cría centrada en la apariencia en detrimento del bienestar fisiológico. Esta inquietud no es nueva; asociaciones veterinarias británicas y especialistas han advertido durante mucho tiempo que la búsqueda de un aspecto 'adorable' compromete seriamente la salud funcional de estos animales.

La raíz del problema reside en características anatómicas muy específicas. Lo que muchos dueños perciben como rasgos encantadores, como el hocico chato, los pliegues cutáneos abundantes y los ojos prominentes, son en realidad fuentes constantes de malestar e incluso sufrimiento. Como explicó la Dra. Shirokaya, esta conformación conduce a problemas crónicos en la respiración, la visión y la piel. El Síndrome Obstructivo de las Vías Respiratorias Superiores en Braquicéfalos (BOAS) provoca una carencia permanente de oxígeno, que se agrava notablemente con el ejercicio o las altas temperaturas. Además, la estructura esquelética antinatural incrementa la probabilidad de desarrollar patologías musculoesqueléticas, lo cual reduce la calidad y la esperanza de vida de estas mascotas. Con frecuencia, los ejemplares braquicéfalos no pueden llevar una vida plena sin requerir atención médica constante, incluyendo cirugías costosas para corregir problemas respiratorios.

Como respuesta directa a esta crisis de salud, organizaciones cinológicas internacionales están impulsando la implementación de un nuevo sistema denominado “Evaluación de Salud Innata” (Innate Health Assessment, IHA). Esta herramienta está diseñada para cuantificar objetivamente a un perro basándose en diez rasgos anatómicos directamente vinculados con el riesgo de enfermedad. El listado de características críticas incluye el color Merle, la presencia de arrugas faciales excesivas, el acortamiento extremo del hocico, la protuberancia ocular, así como maloclusiones, extremidades torcidas o demasiado cortas, y rigidez espinal.

Este nuevo protocolo establece criterios rigurosos para autorizar la cría, priorizando la salud funcional sobre la mera apariencia ornamental. Según los requisitos iniciales del IHA, un perro debe alcanzar un mínimo de ocho puntos de diez posibles para ser apto para el apareamiento. Los promotores de esta iniciativa aclaran que su objetivo no es prohibir las razas, sino modificar los estándares para erradicar las manifestaciones patológicas. Se ha planificado un aumento progresivo de la puntuación mínima requerida: en los próximos cinco años, el umbral subirá a nueve puntos, y al cabo de una década, la calificación máxima de diez puntos será el requisito indispensable para la reproducción oficial. Esto implica que, gradualmente, los ejemplares con fenotipos extremos y peligrosos para su salud serán excluidos de los programas de cría reconocidos, forzando una metamorfosis en el aspecto físico de estas razas.

La introducción del IHA representa un esfuerzo concertado para estandarizar la evaluación y asegurar que las futuras generaciones de pugs y bulldogs posean una anatomía saludable que les permita disfrutar de una vida activa y sin limitaciones. Es un paso decisivo para reorientar la cría hacia la responsabilidad sanitaria.

Fuentes

  • Россия. Регионы

  • Regions.ru

  • Zakon.kz

  • Известия

  • RZN.info

  • Радио — культ

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