La Cometa Interestelar 3I/ATLAS Pasa Cerca de la Tierra en Medio de un Debate Científico Ardiente

Editado por: Uliana S.

El 19 de diciembre de 2025, la atención de la comunidad astronómica se centró en la cometa 3I/ATLAS (C/2025 N1 (ATLAS)). Este cuerpo celeste es apenas el tercer objeto confirmado de origen interestelar que visita nuestro vecindario cósmico. En esa fecha crucial, la cometa alcanzó su máxima aproximación a la Tierra, manteniéndose a una distancia aproximada de 1,8 unidades astronómicas (unos 270 millones de kilómetros). Este evento reavivó intensas discusiones, particularmente aquellas impulsadas por el astrofísico de la Universidad de Harvard, el profesor Avi Loeb, sobre la posibilidad de que este objeto tuviera un origen tecnológico en lugar de natural.

El descubrimiento de este visitante cósmico se produjo el 1 de julio de 2025, gracias al telescopio ATLAS (Astronomical Large Survey), una iniciativa respaldada por la NASA y operando desde su base en Río Hurtado, Chile. La trayectoria hiperbólica del objeto, caracterizada por un excéntrico de 6,139±0,00001, es la prueba irrefutable de que proviene de fuera del Sistema Solar y que no regresará. Mientras tanto, la visión predominante entre los científicos sostiene que su comportamiento es enteramente consistente con el de una cometa tradicional, atribuyendo su actividad a la simple sublimación de hielo bajo el calor solar. De hecho, Amit Kshatriya, Subadministrador de la NASA, afirmó en noviembre de 2025 que todos los datos recopilados apuntaban firmemente hacia una naturaleza puramente natural para 3I/ATLAS.

No obstante, el profesor Loeb insiste en señalar ciertas características anómalas que, según él, justifican la exploración de la hipótesis tecnológica. Entre estas anomalías destaca la casi perfecta alineación de su plano orbital con el plano de la eclíptica. Loeb también hizo hincapié en los datos registrados el 29 de octubre de 2025, mencionando una desviación de 4 segundos de arco en ascensión recta. Según sus cálculos, un movimiento así implicaría una pérdida de masa considerable. El profesor sugiere que fenómenos observados, como un chorro dirigido hacia el Sol (un aparente antihombro), podrían ser indicadores de una fabricación artificial, quizás relacionados con el uso de una vela solar.

Por otro lado, otros expertos de renombre han manifestado su escepticismo. El profesor Chris Lintott, de Oxford, ha desestimado las teorías propuestas por Loeb, mientras que Richard Moissl, del Organismo Espacial Europeo, ha declarado públicamente que no existen evidencias que sugieran un origen no natural. Para obtener información detallada sobre la composición de la cometa, se movilizaron importantes recursos observacionales, incluyendo los telescopios espaciales Hubble y James Webb. Además, la sonda Europa Clipper logró capturar datos valiosos el 6 de noviembre de 2025, cuando se encontraba a unos 164 millones de kilómetros, detectando la presencia de oxígeno, hidrógeno y partículas de polvo.

Tras su paso cercano a nuestro planeta, la cometa 3I/ATLAS continúa su trayectoria de alejamiento del Sistema Solar. Las proyecciones indican que se acercará a Júpiter el 16 de marzo de 2026, y se espera que abandone definitivamente la región planetaria para julio de 2027. El estudio de este objeto es de suma importancia, ya que podría representar uno de los cuerpos cometarios más antiguos jamás observados, posiblemente anterior a la formación de nuestro propio sistema. Su trayectoria singular, que le permitió rozar Marte el 3 de octubre de 2025 y pasar cerca de Venus el 3 de noviembre de 2025, mientras permanecía oculta a los observadores terrestres durante su perihelio el 29 de octubre, ofrece a la comunidad científica una oportunidad única para examinar los componentes fundamentales de los sistemas planetarios.

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Fuentes

  • Stiri pe surse

  • Space.com

  • NASA Science: Comet 3I/ATLAS

  • EarthSky

  • 3I/ATLAS - Wikipedia

  • Avi Loeb's Substack

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