Genetista Proyecta Esperanza de Vida de 150 Años Basada en Rejuvenecimiento Celular
Editado por: Olga Samsonova
El genetista Steve Horvath ha proyectado que la esperanza de vida promedio de la humanidad podría acercarse a los 150 años en un futuro cercano. Esta estimación se fundamenta en la aceleración del desarrollo de tecnologías enfocadas en el rejuvenecimiento celular. La perspectiva de Horvath representa un cambio en la investigación, pasando del tratamiento paliativo de enfermedades específicas a la intervención directa en los mecanismos biológicos fundamentales del envejecimiento senescente.
Horvath es reconocido por desarrollar los relojes epigenéticos, herramientas bioquímicas que cuantifican la edad biológica a través del análisis de la metilación del ADN, modificaciones químicas que regulan la expresión génica. Estos marcadores son esenciales para que la comunidad científica pueda validar si las terapias experimentales logran efectivamente ralentizar o revertir el deterioro biológico asociado al paso del tiempo. Entre estos modelos, el reloj denominado 'GrimAge' destaca por su alta precisión predictiva en la estimación del riesgo de mortalidad futura.
Actualmente, Horvath lidera la investigación en el Reino Unido para Altos Labs, una empresa de biotecnología que ha recaudado una financiación significativa, incluyendo una ronda de 3.000 millones de dólares. El objetivo primordial de Altos Labs es desarrollar terapias destinadas a revertir el declive relacionado con la edad, buscando un nuevo paradigma que promueva el rejuvenecimiento del cuerpo humano en lugar de solo reparar el daño acumulado. La visión científica es trascender los denominados 'pisos de mortalidad de vidrio', que teóricamente limitan la longevidad humana a cerca de 150 años debido a la pérdida de resiliencia celular, atacando directamente las causas subyacentes del envejecimiento.
El experto señala que alcanzar esta extensión vital significativa requiere el mantenimiento del progreso mediante la evitación de amenazas existenciales a gran escala. Específicamente, el progreso sostenido depende de sortear catástrofes globales como conflictos bélicos mayores, incluyendo escenarios de holocausto nuclear, y el surgimiento de pandemias devastadoras. La posibilidad de alcanzar los 150 años ha sido objeto de discusión en círculos de alto nivel, como se registró en una conversación entre Vladimir Putin y Xi Jinping, quienes aludieron a predicciones de expertos sobre este horizonte en el siglo actual.
La investigación en este campo, que incluye el trabajo de Horvath en la Universidad de California, sitúa la edad biológica, medida por estos relojes epigenéticos, como un indicador de salud más fiable que la edad cronológica. El reloj de Horvath, desarrollado a partir del análisis de más de 10.000 patrones de metilación en 59 tejidos de 128 especies, ha demostrado precisión en el cálculo de la edad en mamíferos. El límite teórico de 150 años se basa en la predicción de que la capacidad de recuperación del organismo colapsa a esa edad sin intervención terapéutica. No obstante, la comunidad científica considera que los avances biomédicos podrían redefinir este techo, siempre que se eviten los obstáculos geopolíticos y sanitarios globales. La perspectiva optimista, como la de José Luis Cordeiro, fundador de la Universidad de la Singularidad, sugiere que el objetivo no es vivir 150 años siendo anciano, sino mantener un estado de juventud biológica durante ese lapso, equiparando el acceso a estas terapias al de vacunas o antibióticos.
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Fuentes
Судебно-юридическая газета
TIME
WIRED Health
NMN.com
EL PAÍS
Nature Reviews Genetics
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