Monocitos impulsan diferencias de sexo en la resolución del dolor crónico, según estudio

Editado por: Elena HealthEnergy

Monocyte

Una investigación fundamental, publicada el viernes 20 de febrero de 2026 en la revista *Science Immunology*, ha identificado un mecanismo neuro-inmune específico que explica la disparidad de sexo en la experiencia del dolor crónico, donde las mujeres a menudo reportan un dolor más intenso y prolongado que los hombres. Este hallazgo trasciende las interpretaciones sociales al señalar una base biológica concreta en la extinción de las señales de dolor, utilizando modelos murinos y datos humanos existentes tras lesiones.

El estudio se centra en los monocitos, células inmunitarias cuya actividad está regulada por hormonas, identificándolos como actores cruciales en la resolución del dolor. Los investigadores determinaron que en sujetos masculinos, hormonas como la testosterona estimulan a estos monocitos para secretar la molécula antiinflamatoria interleucina 10 (IL-10). Esta citoquina funciona como una señal directa para que las neuronas que perciben el dolor cesen su actividad, lo que facilita una resolución más rápida del episodio doloroso. En contraste, los monocitos en el organismo femenino produjeron significativamente menos IL-10, resultando en un apagado más lento de las señales nociceptivas y, consecuentemente, en una recuperación más larga.

El Dr. Geoffroy Laumet, Profesor Asociado en la Universidad Estatal de Míchigan (MSU) y autor principal, enfatizó que esta diferencia en la capacidad de resolver el dolor posee un fundamento biológico bien definido anclado en esta vía neuro-inmune. El equipo empleó citometría de flujo espectral de alta dimensión para descubrir el papel directo de los monocitos productores de IL-10 en la comunicación con las neuronas sensibles al dolor. Adicionalmente, el equipo observó que al bloquear las hormonas sexuales masculinas en los modelos, el patrón de resolución del dolor se invertía, validando la influencia hormonal directa.

Este descubrimiento establece una base para el desarrollo de terapias más equitativas, buscando estimular la producción de IL-10 para amplificar la capacidad inherente del cuerpo para resolver el dolor, con el objetivo de desarrollar alternativas no opioides. La Dra. Elora Midavaine, de la Universidad de California, San Francisco (UCSF), quien no participó en el estudio, señaló que la investigación aporta matices cruciales a la intersección de la endocrinología, la inmunología y la neurociencia en el manejo del dolor. Ambos investigadores subrayaron la necesidad de ajustar los protocolos de atención médica estándar para incorporar estas diferencias biológicas de sexo, históricamente omitidas en ensayos clínicos.

La investigación, financiada en parte por los Institutos Nacionales de Salud y el Departamento de Defensa, sugiere que manipular estas células inmunitarias podría ofrecer alivio a millones de personas, reduciendo la dependencia de los analgésicos opioides. Este hallazgo confirma que la disparidad en la percepción y resolución del dolor tiene una base biológica en el sistema inmunitario, y no es meramente una construcción social. Investigaciones complementarias han demostrado que los monocitos periféricos y la microglía actúan de forma sinérgica para iniciar la hipersensibilidad tras una lesión nerviosa.

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Fuentes

  • The Grand Junction Daily Sentinel

  • Neuroscience News

  • Women Take Longer to Resolve Pain Than Men. Researchers May Finally Know Why.

  • GEOFFROY LAUMET - Physiology | Michigan State University - MSU Scholars

  • Estrogen and progesterone stimulate the body to make opioids - ScienceDaily

  • Élora Midavaine, PhD - Basbaum Lab

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