Researchers have achieved a significant milestone in space agriculture by successfully growing and harvesting chickpeas in simulated lunar regolith (moon soil) for the first time. In a study published on March 5, 2026, in Scientific Reports, researchers from The University of
El cultivo exitoso de garbanzos en regolito lunar simulado marca un hito para el programa Artemisa
Editado por: An goldy
Un equipo de investigación compuesto por expertos de la Universidad de Texas en Austin y la Universidad Texas A&M ha logrado un avance sin precedentes en la agricultura extraterrestre. Por primera vez, los científicos han conseguido que un cultivo de garbanzos alcance la etapa de cosecha utilizando un sustrato que imita química y estructuralmente el regolito lunar. Este hito, documentado en un informe de marzo de 2026, representa un paso crucial hacia la garantía de la seguridad alimentaria en misiones tripuladas de larga duración, como el ambicioso programa Artemisa de la NASA.
El principal desafío del experimento consistió en superar las propiedades hostiles del simulador lunar, un material que carece de microbioma orgánico y contiene metales pesados tóxicos para la flora, tales como el aluminio, el cobre y el zinc. Además, este suelo sintético presenta una capacidad extremadamente baja para retener la humedad. Para contrarrestar estos factores, el equipo empleó un método de biorremediación de dos componentes sobre el regolito, desarrollado por Exolith Labs basándose en muestras de las misiones Apolo. La mezcla se enriqueció con vermicompost para aportar nutrientes y microflora esencial.
Un elemento fundamental en este proceso fue la inoculación de las semillas de garbanzo de la variedad «Miles» con hongos micorrícicos arbusculares (HMA). Estos hongos simbióticos desarrollaron una extensa red de hifas que no solo optimizó la absorción de fósforo y agua por parte de las raíces, sino que también actuó como un filtro biológico. Esta barrera natural logró capturar los iones de metales pesados, impidiendo su acumulación en los tejidos de la planta y permitiendo su desarrollo saludable en un entorno que, de otro modo, sería letal para la especie.
Sara Santos, líder del proyecto, explicó que el objetivo central era determinar la viabilidad de transformar el polvo lunar en un suelo capaz de sustentar la vida. Los datos experimentales revelaron que los garbanzos «Miles» fructificaron con éxito en mezclas que contenían hasta un 75% de simulador lunar. Sin embargo, las concentraciones que superaron este umbral provocaron un estrés fisiológico severo y la muerte de los cultivos. Es notable destacar que las muestras de control que no contaban con el apoyo de los hongos perecieron completamente al llegar a la décima semana del estudio.
Para solucionar los problemas de hidrofobicidad del simulador, los investigadores implementaron un sistema de irrigación mediante mechas de algodón. Esta tecnología permitió una entrega precisa de humedad directamente a la zona radicular, compensando la ineficacia del regolito para retener líquidos. Aunque el ciclo vegetativo se extendió a 120 días, superando los plazos estándar de cultivo en la Tierra, los resultados son prometedores. La siguiente fase, financiada por el programa de subvenciones FINESST de la NASA, se centrará en un análisis toxicológico detallado para evaluar el contenido de metales y el valor nutricional de los garbanzos para los astronautas, sentando las bases de sistemas agrícolas autónomos en futuras bases lunares.
Fuentes
POSITIVR
כיכר השבת
l'OlivoNews
Moulin à huile Nicolas
PratiqueJardin
Chauffage Budget
Olivarbo
Universe Space Tech
Starlust.org
Science News
Space.com
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