Las autoridades marinas australianas mantienen una vigilancia activa tras la reciente detección de Siale, una ballena jorobada confirmada con albinismo verdadero, cerca de Crescent Head, en la costa de Nueva Gales del Sur (NSW). Este ejemplar se distingue por la ausencia total de melanina, una característica que lo diferencia de las ballenas leucísticas, que retienen ciertos niveles de pigmentación, subrayando su excepcionalidad genética.
Siale ya había ganado atención internacional como cría durante la temporada de reproducción de 2024 en las aguas del Reino de Tonga, estableciéndose como uno de los pocos casos documentados de albinismo verdadero a nivel mundial. La confirmación del avistamiento más reciente se registró el sábado 10 de enero de 2026, en las proximidades de Little Nobby, aunque no se han reportado nuevas señales de su presencia desde entonces.
La migración de las ballenas jorobadas a lo largo de la costa este de Australia, conocida como la Autopista de las Jorobadas, ocurre habitualmente entre mayo y noviembre, con el pico de avistamientos en NSW concentrado en junio y julio. Dada la vulnerabilidad inherente a su condición, que estadísticamente se presenta en una proporción que oscila entre 1 en 20,000 y 1 en un millón de animales, se mantiene una directriz de exclusión para embarcaciones. Esta normativa aconseja a todo navío, incluidos kayaks y tablas de surf, mantener una distancia mínima de 500 metros del cetáceo. Los drones deben operar a un mínimo de 100 metros y acercarse únicamente desde la parte posterior.
La Organización para el Rescate y la Investigación de Cetáceos en Australia (ORRCA), una organización benéfica voluntaria con licencia para el rescate de mamíferos marinos en NSW, junto con el Servicio de Parques Nacionales y Vida Silvestre (NPWS), son las entidades designadas para recibir notificaciones de avistamientos. Las autoridades han solicitado al público abstenerse de intentar aproximarse a Siale y, en su lugar, reportar inmediatamente cualquier observación a estas organizaciones. La colaboración ciudadana es fundamental para monitorear su trayectoria migratoria desde Tonga hasta las aguas australianas.
La presencia de cetáceos con pigmentación atípica, como Siale, sumándose a otro ejemplar blanco nacido en Tonga en 2024 denominado Mãhina, aporta un optimismo cauteloso a la comunidad científica sobre la persistencia de este rasgo genético. El avistamiento de Siale en aguas australianas, donde la población de jorobadas se estima en hasta 50,000 individuos, evidencia que estos mamíferos no reconocen límites internacionales en su recorrido por el Pacífico Sur. La Dra. Vanessa Pirotta, científica de vida silvestre de la Universidad Macquarie, ha enfatizado la importancia de estos eventos para la formulación de estrategias de conservación.




