
La mascota como un miembro más de la familia: Italia aprueba el permiso retribuido por cuidado de animales
Autor: Katerina S.

En Italia han entrado en vigor nuevas normativas que permiten a los trabajadores solicitar un permiso retribuido para cuidar de sus mascotas. Esta medida contempla casos de enfermedad grave del animal, así como su fallecimiento. El derecho quedó formalmente establecido en la legislación en marzo de 2026.
Según la nueva normativa, el empleado puede ausentarse de su puesto de trabajo de manera remunerada hasta un máximo de tres días. Este derecho está sujeto al cumplimiento de varios requisitos: la mascota (por ejemplo, un perro o un gato) debe estar registrada oficialmente y contar obligatoriamente con un microchip, además de que el trabajador debe presentar un certificado digital veterinario que acredite la gravedad de la enfermedad y la necesidad de la presencia del dueño.
Esta iniciativa representa un avance significativo en la legislación laboral italiana. En la práctica, el Estado reconoce que los animales de compañía ocupan un lugar especial en la vida de las personas y que la necesidad de atenderlos en momentos críticos constituye un motivo justificado para ausentarse temporalmente del trabajo. Anteriormente, este tipo de permisos retribuidos se concedían únicamente por circunstancias vinculadas a familiares directos.
La base para la aprobación de esta ley fue el célebre precedente judicial de 2017, conocido como el caso «Cucciola». Una empleada de la Universidad de la Sapienza, en Roma, ganó una batalla legal para obtener el derecho a utilizar días de permiso por «motivos personales o familiares graves» con el fin de cuidar a su setter inglés de edad avanzada. En aquel momento, los abogados se ampararon en el artículo 727 del Código Penal italiano, que tipifica como delito el abandono de un animal en condiciones de grave sufrimiento sin asistencia. La organización de defensa de los animales LAV respaldó esta postura. El tribunal dictaminó que el cuidado de la mascota era una causa justificada de ausencia, sentando así los cimientos para las reformas posteriores.
Estas nuevas normas reflejan un cambio profundo en la percepción social hacia los animales. Para gran parte de la sociedad italiana, los perros y gatos han dejado de ser considerados meras propiedades para ser vistos como miembros de la familia. La nueva ley ratifica lo que para muchos era evidente: en momentos críticos, el cuidado de un animal puede ser no menos importante que cualquier otra circunstancia familiar.
La decisión de Italia podría servir de modelo para otras naciones donde el reconocimiento legal de la importancia de las mascotas en la vida humana sigue siendo motivo de debate.
7 Vues
Lea más artículos sobre este tema:
¿Encontró un error o inexactitud?Consideraremos sus comentarios lo antes posible.



