La República de Indonesia ha formalizado los preparativos para desplegar un contingente militar de entre 5.000 y 8.000 efectivos como parte de la Fuerza de Estabilización Internacional (ISF) en Gaza. El anuncio fue realizado el 10 de febrero de 2026 desde Yakarta por el General Maruli Simanjuntak, Jefe del Estado Mayor del Ejército Indonesio. Este compromiso sitúa a la nación del Sudeste Asiático como la primera en confirmar una contribución de tropas para la fuerza mandatada por las Naciones Unidas, autorizada por el Consejo de Seguridad el 17 de noviembre anterior.
El contingente indonesio, que podría organizarse como una brigada, se enfocará en tareas clave de la Fase II del plan de paz impulsado por el presidente estadounidense Donald Trump. Estas responsabilidades incluyen la provisión de ayuda humanitaria, el apoyo a la reconstrucción y la asignación de unidades especializadas como ingenieros y personal médico. Indonesia, el país con la mayor población musulmana del mundo, busca consolidar un papel más activo en la gestión de conflictos y la recuperación posterior, una aspiración que se alinea con la visión del presidente Prabowo Subianto.
El marco operativo del despliegue está directamente vinculado a las etapas estipuladas en el Plan Integral para Poner Fin al Conflicto de Gaza de Trump, que exige un alto el fuego inmediato, la liberación de rehenes, la desmilitarización del enclave y la subsiguiente reconstrucción a gran escala. La participación de Yakarta se produce en un complejo panorama diplomático, con informes que señalan la declinación de potencias regionales como Arabia Saudita y Jordania para cooperar con la ISF. A pesar de no mantener relaciones diplomáticas formales con Israel, el compromiso activo de Yakarta en el terreno representa un hito potencial, con reportes israelíes sugiriendo una posible ubicación de las tropas al sureste de Rafah, en la zona fronteriza con Egipto.
El gobierno indonesio ya había integrado el componente civil del plan, la Junta de Paz, establecida a finales de enero de 2026, con el objetivo de impulsar el cese de la violencia y la protección civil. La magnitud de la promesa militar indonesia contrasta con las dificultades reportadas por Estados Unidos para asegurar compromisos de otros aliados, lo que resalta la importancia estratégica de la contribución de Yakarta. Cabe recordar que en septiembre de 2025, Indonesia había manifestado en la Asamblea General de la ONU una disposición para aportar hasta 20.000 efectivos para el mantenimiento de la paz en Gaza y otros territorios.
El General Simanjuntak, quien asumió el cargo el 29 de noviembre de 2023, ha supervisado la instrucción especializada para este contingente. La postura de Indonesia se sustenta en su reputación como mediador pragmático, una cualidad que, según analistas, le otorga credibilidad en un conflicto marcado por la escasez de confianza. La Junta de Paz, que se prevé presida Trump y celebre su primera reunión en Washington el 19 de febrero, coordinará la gobernanza tecnócrata y la reconstrucción de la "nueva Gaza". La implicación indonesia en este consejo, si bien es vista por Yakarta como un impulso a la paz, ha generado debate sobre la complejidad de su rol histórico de apoyo a Palestina frente a las implicaciones de la misión ISF, que incluye el desarme de Hamás.