Bloqueo total de WhatsApp en Rusia: El Kremlin alega incumplimiento legal mientras impulsa a MAX como la alternativa nacional
Editado por: Tatyana Hurynovich
El jueves 12 de febrero de 2026 marcó un punto de inflexión en el panorama digital de la Federación Rusa con la confirmación del cese total de las operaciones de WhatsApp. Las autoridades gubernamentales justificaron esta medida drástica señalando el incumplimiento sistemático de la plataforma con el marco legal vigente en el país. Esta decisión se enmarca en una estrategia estatal más amplia para consolidar la soberanía tecnológica y fomentar la transición masiva de los ciudadanos hacia MAX, la aplicación de mensajería de factura nacional desarrollada por el gigante tecnológico VK.
La desconexión se materializó mediante la eliminación de los dominios whatsapp.com y web.whatsapp.com del Sistema Nacional de Nombres de Dominio (NSDI), lo que bloqueó el acceso desde cualquier dirección IP rusa, salvo mediante el uso de herramientas de elusión como las redes privadas virtuales (VPN). Dmitry Peskov, portavoz del Kremlin, aclaró que la reactivación del servicio está supeditada a que Meta, la empresa matriz, inicie un diálogo constructivo y se ajuste a las normativas jurídicas locales. Peskov fue enfático al señalar que la postura intransigente de la corporación estadounidense anula, por el momento, cualquier posibilidad de retorno al ecosistema digital ruso.
Por su parte, Meta —entidad que fue catalogada como organización extremista en Rusia durante el año 2022— calificó la medida del regulador como un retroceso significativo para la conectividad global. La compañía advirtió que privar a la población de canales de comunicación cifrados compromete seriamente la seguridad de los usuarios. Según las estimaciones proporcionadas por la propia empresa, WhatsApp contaba con una base de usuarios que superaba los 100 millones de personas en territorio ruso antes de este apagón definitivo.
La escalada de tensiones que derivó en este bloqueo comenzó a gestarse en agosto de 2025, cuando el organismo regulador Roskomnadzor impuso las primeras restricciones a las funciones de voz y video en WhatsApp y Telegram, tras su negativa a compartir datos de los usuarios con las autoridades. Hacia finales de ese mismo año, se reportaron ralentizaciones deliberadas en el envío de archivos multimedia. La versión oficial sostiene que estas acciones buscaban mitigar el fraude telefónico; de hecho, Roskomnadzor afirmó que la suspensión de las llamadas redujo el volumen de estafas en aproximadamente un 40% durante las primeras semanas de implementación.
En este vacío comunicativo, el Estado promueve a MAX como la solución prioritaria, una plataforma gestionada por ООО «Comunicación de Plataforma», filial de VK. Desde su lanzamiento en marzo de 2025, MAX se ha presentado como una herramienta multifuncional que integra mensajería, acceso a servicios públicos mediante el sistema ESIA (Gosuslugi) y una identidad digital unificada, lo que ha generado comparaciones directas con el modelo chino de WeChat. Cabe destacar que, desde septiembre de 2025, la preinstalación de MAX es obligatoria en todos los dispositivos móviles nuevos comercializados en Rusia. Para agosto de 2025, la aplicación ya registraba unos 32,2 millones de usuarios únicos mensuales, frente a los 97 millones que mantenía WhatsApp en ese periodo.
No obstante, el ascenso de MAX no ha estado exento de críticas por parte de analistas independientes, quienes cuestionan su arquitectura de seguridad. El principal punto de fricción es la ausencia del cifrado de extremo a extremo que caracteriza a WhatsApp, lo que dejaría las comunicaciones vulnerables al monitoreo estatal. Pavel Durov, fundador de Telegram, también ha manifestado que estas maniobras gubernamentales tienen como fin último forzar a la ciudadanía a utilizar aplicaciones bajo control directo del Estado. Estas acciones se alinean con las declaraciones del presidente Vladimir Putin en diciembre de 2025, donde reafirmó que la soberanía tecnológica absoluta es un objetivo primordial para la nación.
El cierre de este ciclo regulatorio se consolidará el 1 de marzo de 2026, fecha en la que entrarán en vigor nuevas normativas que otorgan a Roskomnadzor facultades ampliadas para gestionar la infraestructura de red nacional. El bloqueo ejecutado el 12 de febrero de 2026 no es un hecho aislado, sino la culminación de una estrategia de múltiples fases diseñada para centralizar y supervisar los flujos de comunicación dentro del segmento ruso de Internet.
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Fuentes
Al Jazeera Online
The Times of India
The Guardian
CNN
The Times of Israel
The Moscow Times
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