Revisión de Higiene de Frescos ante Residuos Químicos y Pérdida Nutricional
Editado por: Olga Samsonova
La seguridad en la manipulación de frutas y verduras frescas exige una revisión constante de las prácticas de limpieza, especialmente ante la persistencia de residuos químicos. Expertos en inocuidad alimentaria sostienen que el método fundamental más eficaz para la mayoría de los vegetales sigue siendo el enjuague vigoroso bajo un flujo constante de agua corriente. Esta recomendación, respaldada por agencias como la FDA, busca minimizar la carga microbiológica y los contaminantes superficiales, aunque se reconoce que ningún proceso es infalible contra pesticidas sistémicos que penetran la matriz del alimento.
Persisten errores comunes que comprometen tanto la seguridad como el valor nutricional de los productos. Sumergir las verduras por periodos prolongados en agua estancada no solo es ineficaz contra la contaminación, sino que también provoca la lixiviación de vitaminas hidrosolubles esenciales, como la Vitamina C. El uso de detergentes domésticos no verificados es desaconsejable, ya que estos agentes pueden ser absorbidos por la porosidad del producto, dejando residuos potencialmente nocivos, una advertencia que la FDA subraya al no recomendar su uso. Un factor crítico es el momento de la manipulación: cortar los vegetales antes del lavado facilita que nutrientes solubles en agua se escapen y permite que químicos superficiales penetren las áreas expuestas.
Para productos con piel rugosa, como patatas y zanahorias, se recomienda frotar bajo el chorro de agua y, preferiblemente, pelar inmediatamente después de la limpieza para mitigar la transferencia de contaminantes superficiales al interior. Datos recientes confirman la prevalencia de estos contaminantes. El informe del Grupo de Trabajo Ambiental (EWG) de 2023 señaló que aproximadamente el 75% de las frutas y verduras no orgánicas analizadas en Estados Unidos contenían trazas detectables de pesticidas. El EWG actualiza su metodología para clasificar productos en listas como la 'Docena Sucia' y la 'Quince Limpia', incluyendo la toxicidad de los compuestos detectados.
En el ámbito regulatorio internacional, Francia ha endurecido su postura, implementando un decreto que restringe la importación y comercialización de productos de terceros países con residuos cuantificables de cinco ingredientes activos fitosanitarios prohibidos en la Unión Europea a partir del próximo año. Esta medida afecta a exportaciones como mangos y patatas, y se establece un periodo de transición de un mes para liquidar existencias adquiridas previamente.
Para artículos de mayor riesgo, como guisantes o apio, se sugiere una técnica de doble acción: una inmersión breve en una solución diluida de sal o vinagre, seguida de un enjuague exhaustivo y un blanqueado rápido en agua hirviendo, un proceso térmico que puede ayudar a degradar ciertos pesticidas organofosforados. En contraste, para las hojas verdes, la recomendación primordial es separarlas individualmente y enjuagarlas bajo agua corriente, evitando el remojo para prevenir la posible dispersión de bacterias. La Vitamina C, un nutriente hidrosoluble vital, se preserva mejor en productos crudos, siendo el brócoli, los pimientos rojos y los cítricos fuentes ricas, lo que requiere minimizar el tiempo de almacenamiento y evitar métodos de cocción agresivos.
8 Vues
Fuentes
cafef.vn
Food Safety Magazine
EWG
Báo Lao Động
PLO
Tuổi Trẻ Online
Lea más noticias sobre este tema:
¿Encontró un error o inexactitud?Consideraremos sus comentarios lo antes posible.
