La cometa R3 (PanSTARRS) muestra una cola larga y fina que se forma cuando la luz del sol calienta su núcleo helado, y el viento solar arrastra gas cargado al espacio.
El cometa de largo periodo C/2025 R3 (Pan-STARRS) atraviesa la región interna del sistema solar en abril de 2026, mostrando una actividad considerable. Este objeto, que sigue una trayectoria hiperbólica, proviene de la nube de Oort y, según los cálculos orbitales, pasará cerca del Sol una sola vez, con un periodo de retorno de aproximadamente 170 000 años. Los modelos de trayectoria actuales sugieren que este encuentro podría provocar la expulsión definitiva del cometa fuera del sistema solar.
El descubrimiento del cometa tuvo lugar en septiembre de 2025 gracias al programa Pan-STARRS, que emplea un telescopio de 1,8 metros en el volcán Haleakala, en Hawái. Su punto más cercano al Sol, el perihelio, está previsto para el 19 de abril de 2026, momento en que el cometa se situará a una distancia de 0,499 unidades astronómicas, lo que equivale a unos 75 millones de kilómetros. Hacia el 14 de abril de 2026, debido al calentamiento solar, el astro incrementó notablemente su luminosidad mediante la sublimación de gases y polvo que conforman su coma y su cola. Durante este intervalo, el objeto se localizaba en la constelación de Pegaso, cerca de la estrella Markab, con una magnitud visual de entre +4,5 y +5.
Los principales datos astronómicos señalan que el C/2025 R3 (Pan-STARRS) posee un gran potencial de brillo. Las previsiones base apuntan a un pico de brillo cercano a la magnitud 3,5 tras su paso por el perihelio, lo que lo haría visible a simple vista bajo cielos oscuros. Escenarios más optimistas contemplan que alcance una magnitud de +1 o incluso 0. Las observaciones realizadas el 11 de abril ya confirmaron su visibilidad a simple vista con una magnitud de 5,1. El máximo acercamiento a la Tierra está calculado para el 27 de abril de 2026.
Para los observadores del hemisferio norte, la ventana ideal de observación se abre del 10 al 20 de abril, cuando el objeto aparece a baja altura sobre el horizonte oriental antes del amanecer. No obstante, a medida que se acerca al Sol, el cometa se desplaza más cerca de este en la esfera celeste, lo que dificulta su avistamiento entre las crecientes luces del alba. Los astrónomos recomiendan el uso de prismáticos o telescopios pequeños para un seguimiento preciso, especialmente el 17 de abril, coincidiendo con la luna nueva. Tras superar el perihelio, en mayo de 2026, el protagonismo pasará al hemisferio sur, donde el cometa se verá mejor tras la puesta del sol.
El interés por este evento ha crecido tras el reciente fracaso de otro objeto muy esperado. El prometedor cometa C/2026 A1 (MAPS) dejó de existir cuando su núcleo, estimado en unos 400 metros, se desintegró por completo el 4 de abril de 2026 al pasar por su perihelio a solo 161 000 km de la superficie solar. Este suceso ha convertido al C/2025 R3 (Pan-STARRS) en el objetivo central de las observaciones astronómicas de esta primavera. Su detección inicial fue realizada por el sondeo Pan-STARRS con una magnitud cercana a 20, y las observaciones del 21 de marzo ya mostraban una cola iónica de aproximadamente un grado, consolidando su fiabilidad como objeto de estudio astronómico.