Revelaciones sobre la Inteligencia Felina: Los Gatos Crean Mapas Mentales del Entorno Basados en el Oído y la Vista
Editado por: Katerina S.
Investigaciones recientes han puesto de manifiesto que los gatos domésticos son arquitectos activos de complejos mapas mentales de su entorno. Para construir estas representaciones internas, emplean de manera conjunta información tanto visual como auditiva. Este comportamiento, que los expertos en cognición felina denominan cognición socioespacial, sugiere un nivel de procesamiento de información sofisticado que va mucho más allá de una simple reacción a estímulos externos.
Los felinos realizan un análisis acústico minucioso de los sonidos ambientales. Esta información se coteja constantemente con las rutas ya conocidas y los eventos previsibles dentro de su territorio doméstico. Un elemento fundamental en esta capacidad es la confrontación de los datos auditivos con los modelos internos que ya poseen. Por ejemplo, si se escucha una voz familiar proveniente de una habitación donde no se espera su presencia, esto genera en el animal una sensación de desplazamiento o una ruptura en su esquema mental del orden diario. Esta marcada sensibilidad a las anomalías acústicas confirma que los gatos procesan datos sobre el mundo invisible con una profundidad mayor a la que se había asumido previamente.
Los estudios también indican que los gatos son capaces de discernir sonidos no verbales y reconocer sus propios nombres. Asocian estas vocalizaciones con imágenes visuales específicas, lo cual refuerza significativamente su mapa cognitivo. Los especialistas interpretan esta destreza analítica y observacional como un rasgo evolutivo crucial. En la naturaleza, esta habilidad es vital para rastrear presas que no están a la vista. Los gatos domésticos han trasladado este instinto al ámbito del hogar, donde se ha refinado hasta convertirse en un mecanismo sofisticado de orientación en espacios familiares.
La fuerte reacción de los gatos ante cualquier alteración en la presencia de sus dueños o en sus rutinas diarias subraya su necesidad intrínseca de un entorno predecible. Cualquier desviación del patrón establecido, ya sea el reordenamiento de muebles o un cambio en el horario de alimentación, puede provocar desorientación en el felino. Esto sucede porque se interrumpe su mapa interno, el cual está constantemente validado por referencias auditivas y visuales. Es evidente que estos animales no solo coexisten con los humanos, sino que están profundamente inmersos en el microsistema del hogar.
La plasticidad cognitiva de los gatos se manifiesta claramente en su capacidad para aprender mediante el refuerzo. Un ejemplo claro es cuando asocian la pulsación de un botón con la obtención de una golosina. Demuestran igualmente habilidad para resolver desafíos que implican extraer alimento de estructuras complejas. Además, exhiben una notable capacidad para seguir las acciones humanas, prefiriendo un recipiente sobre otro si el dueño interactuó con él, incluso si ambos contenían la misma recompensa. Estas respuestas complejas, que incluyen el reconocimiento de la voz del dueño, frecuentemente modulada en un tono específico conocido como «habla dirigida al gato» (HDC), son un testimonio de su profunda adaptación al entorno humano a lo largo de milenios de domesticación.
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Fuentes
hibiny.ru
Лолкот.Ру
Стерлеград
Хабр
ScienceAlert
Кошка Ветра
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