Un crecimiento increíble de la zona 4366, que ocurrió literalmente en un solo día. La zona continúa aumentando de tamaño.
El astro rey ha exhibido una actividad formidable en las últimas jornadas, recordándonos la naturaleza imprevisible de su comportamiento. Entre el 1 y el 3 de febrero de 2026, se han contabilizado cinco llamaradas de clase X —la categoría más potente en la escala de medición— y más de una veintena de clase M, consolidando este intervalo como uno de los más convulsos del ciclo solar actual. Toda esta energía emana de la región activa 4366, un vasto archipiélago de manchas solares que ha experimentado un crecimiento explosivo, alcanzando una superficie que supera entre nueve y diez veces el tamaño de nuestro planeta. Situada en el hemisferio norte del Sol, esta zona presenta una intrincada arquitectura magnética de tipo beta-gamma-delta, donde las polaridades positivas y negativas se entrelazan de forma caótica, propiciando erupciones de gran magnitud.
Una comparación de los tamaños de las manchas solares que causaron el evento de Carrington en 1859 con el tamaño de la actual mancha solar (AR 4366). También se puede ver el tamaño de la mancha solar AR 3664 (X3,98; X5,8).
La progresión de los acontecimientos ha sido vertiginosa desde la aparición de la zona 4366 en el disco visible hace apenas unos días. Su complejidad magnética ha evolucionado con rapidez, mostrando áreas de polaridad mixta donde los campos se retuercen de manera similar a la formación de nubes de tormenta con potencial de generar tornados en la atmósfera terrestre. Esta inestabilidad ha provocado una liberación constante de energía, manteniendo el flujo de rayos X por encima del umbral de la clase M durante 35 horas ininterrumpidas, un fenómeno sumamente inusual. Los expertos del NOAA Space Weather Prediction Center han calificado esta volatilidad como un hecho excepcional, incluso considerando que nos encontramos en la fase de máximo solar.
Actualización en video de NOAA SWPC sobre el grupo de manchas solares grande y complejo 4366.
La cronología de las erupciones más significativas es reveladora. La secuencia se inició el 1 de febrero a las 12:33 UTC con una llamarada X1.0, que provocó interferencias severas en las comunicaciones de radio en el lado iluminado de la Tierra. A este evento le siguieron varias explosiones de clase M, destacando una M6.6 a las 10:02 UTC y una M6.7 poco después, señales claras de la tensión acumulada en la zona. El momento de mayor intensidad se alcanzó con la detonación de una llamarada X8.1 a las 23:57 UTC del 1 de febrero, convirtiéndose en la tercera más fuerte del ciclo solar 25 y la más potente registrada en lo que va de 2026. Este estallido, con una energía comparable a miles de millones de bombas de hidrógeno, generó un apagón de radio de nivel R3 sobre el océano Pacífico, afectando la navegación aérea y marítima.
Erupción solar X1.6 en la zona de la región activa AR 4366, cuyo pico se produjo a las 08:13 UTC (2 февраля).
La actividad persistió durante el 2 de febrero con una llamarada X2.8 a las 00:31 UTC, seguida de una X1.6 a las 08:14 UTC, lo que demuestra que la región no ha perdido su vigor. Para el 3 de febrero, con el centro activo 4366 posicionado en una zona de influencia directa hacia la Tierra, se registró una nueva erupción X1.5 a las 13:58 UTC. Esta sucesión de eventos pone de manifiesto la extraordinaria capacidad de almacenamiento y liberación de energía de esta formación solar particular, que continúa desafiando las previsiones iniciales de los observatorios espaciales.
A pesar de que muchas de estas erupciones han sido de carácter impulsivo y corta duración, la explosión X8.1 llevó asociada una eyección de masa coronal (CME). Según las simulaciones actuales, el grueso de la nube de plasma pasará al norte y al este de nuestra posición orbital. No obstante, se prevé un impacto lateral para el 4 de febrero alrededor de las 21:00 UTC, con un margen de error de siete horas. Este fenómeno podría derivar en una tormenta geomagnética de escala G1 o superior, abriendo la posibilidad de avistar auroras boreales en latitudes altas debido a la interacción de las partículas solares con el campo magnético terrestre.
Las perspectivas para los próximos días, específicamente del 3 al 6 de febrero, obligan a mantener la vigilancia. La región activa 4366, responsable de la histórica llamarada X8.1, se encuentra ahora en una ubicación geoefectiva crítica. Cualquier nueva eyección de masa coronal de gran envergadura que se produzca en este intervalo podría impactar de forma frontal contra la magnetosfera terrestre. Cabe destacar que los impactos geomagnéticos directos son fenómenos sumamente raros, habiéndose registrado únicamente dos casos de este tipo durante todo el año pasado.
El rasgo distintivo de la situación actual es su absoluta imprevisibilidad. Los registros históricos de observación solar demuestran que estos eventos extremos suelen ocurrir de forma súbita y sin señales precursoras claras. A pesar de los indicadores récord de la región, como un incremento del 50% en su área y la generación de 18 llamaradas de gran potencia en un solo día, no es posible determinar si la zona agotará su potencial mediante una nueva eyección histórica o si la energía se disipará de forma menos disruptiva. Por ello, los científicos de todo el mundo monitorizan minuto a minuto la evolución de la mancha 4366, preparados para cualquier escenario inminente en este periodo de máxima amenaza.