Hallazgo en Dorset: Posible Sacrificio Ritual de Hace 2000 Años Despierta el Interés Arqueológico
Editado por: Iryna Balihorodska
Una serie de excavaciones llevadas a cabo en el condado de Dorset, al sur del Reino Unido, han sacado a la luz indicios que sugieren un posible sacrificio humano de carácter ritual, con una antigüedad aproximada de dos milenios. Estos trabajos se realizaron como parte de la producción del programa de televisión de Channel 4, “Hidden Wonders with Sandi Toksvig”. La propia Sandi Toksvig, conocida presentadora y licenciada en Arqueología y Antropología por la Universidad de Cambridge, participó activamente en las labores de campo, generando gran expectación entre la comunidad científica.
El equipo de la Universidad de Bournemouth fue el encargado de descubrir el esqueleto de una adolescente que había sido inhumada boca abajo dentro de un pozo. Esta disposición funeraria contrastaba notablemente con otros entierros más formales hallados en el mismo sitio, los cuales contenían ajuar funerario con claras influencias del estilo romano. El Dr. Miles Russell, director de la excavación y experto en arqueología prehistórica y romana en la Universidad de Bournemouth, señaló que la postura del cuerpo y la ausencia total de ofrendas funerarias denotaban un “desprecio manifiesto”. Russell lidera el Proyecto Durotriges de la Universidad de Bournemouth, enfocado en el estudio de las comunidades británicas prerromanas del sur.
El análisis forense de los restos reveló lesiones significativas en las extremidades superiores y el torso de la víctima, además de marcas que indicaban que sus muñecas habían sido atadas. Estos elementos, sumados a la forma tan peculiar del entierro, llevaron a los investigadores a la conclusión de que se trataba de un “sacrificio o, como mínimo, una ejecución deliberada”. Este hallazgo se alinea con las descripciones que los autores romanos dejaron sobre las prácticas culturales de la Britania prerromana. El Dr. Russell también especuló que estos enterramientos en pozos podrían corresponder a individuos esclavizados o prisioneros de guerra, basándose en las inserciones musculares que apuntaban a una vida de trabajo forzado. Es importante destacar que este es el tercer entierro de una mujer joven con signos de trauma violento descubierto en este yacimiento arqueológico de Dorset.
En términos generales, los descubrimientos en el sitio evidencian una interesante amalgama de costumbres del periodo del Hierro, propias de la tribu Durotriges, junto con influencias romanas emergentes. Entre los objetos recuperados cerca de otros restos se encontraban broches de bronce, un brazalete de este mismo metal y un peine de hueso, muchos de ellos con un marcado diseño romano. No obstante, a diferencia de los sepelios más convencionales, la fosa de esta joven carecía de cualquier tipo de ajuar, lo que subraya la naturaleza excepcional y posiblemente violenta de su deceso.
Las investigaciones genéticas en curso sugieren que la sociedad de los Durotriges pudo haber mantenido una estructura social matrilineal, donde las mujeres ostentaban la propiedad de la tierra. Los datos genéticos, obtenidos a partir de 57 genomas analizados en el cementerio que estuvo en uso entre el 100 a.C. y el 100 d.C., revelaron que la mayoría de los individuos rastreaban su linaje materno hasta una única ancestra femenina común. Este descubrimiento, publicado en la prestigiosa revista Nature, desafía las nociones preestablecidas sobre los roles de género en la Europa antigua. La Dra. Lara Cassidy, del Trinity College de Dublín y autora principal del estudio, comentó que la matrilocalidad suele ser un indicador de un mayor empoderamiento social y político para las mujeres.
Sandi Toksvig expresó estar profundamente conmovida por el hallazgo, confesando que al ver el rostro de la joven rompió a llorar, y que sostener los restos craneales de una persona fue uno de los mayores honores de su vida. Los expertos continúan trabajando arduamente para determinar con exactitud el estatus social de la víctima y las circunstancias exactas que rodearon su trágico final. Las excavaciones en la zona de Winterborne Kingston, bautizada cariñosamente como “Duropolis”, son gestionadas por la Universidad de Bournemouth desde el año 2009, proporcionando valiosa información sobre la vida de los Durotriges antes y después de la invasión romana del 43 d.C.
Fuentes
Sky News Australia
YouTube
The Independent
Bournemouth University
Arkeonews
Metro
Lea más noticias sobre este tema:
¿Encontró un error o inexactitud?
Consideraremos sus comentarios lo antes posible.
