El océano de Strangelove: el enigma volcánico que precedió a la explosión de la vida

Editado por: Inna Horoshkina One

El misterio de la explosión cámbrica: ¿por qué la vida de repente se volvió más compleja?

Nuevos datos geoquímicos sugieren que el vulcanismo masivo pudo haber sido el detonante de un estado conocido como el «Océano de Strangelove». Este fenómeno describe un periodo de estancamiento casi total de las aguas oceánicas durante el Cámbrico temprano, específicamente en el territorio que hoy ocupa el sur de China.

Un equipo de investigadores llevó a cabo una datación de alta precisión de las K-bentonitas, que son capas formadas a partir de ceniza volcánica antigua. Estos depósitos fueron localizados y analizados dentro de los bloques de Yangtze y Baoshan, permitiendo rastrear su origen hasta una serie de superexplosiones volcánicas ocurridas en el margen noroeste del antiguo supercontinente Gondwana.

Las K-bentonitas son consideradas marcadores geológicos sumamente fiables para identificar grandes erupciones, ya que se registran como eventos casi instantáneos en la escala del tiempo profundo. La nueva interpretación científica propone que estas erupciones masivas desencadenaron una cadena de procesos que resultaron en una anoxia oceánica a gran escala, provocando un déficit crítico de oxígeno en las aguas profundas.

Según la hipótesis planteada, las potentes emisiones de gases volcánicos provocaron una alteración significativa en la acidez (pH) del entorno marino. Este cambio químico redujo drásticamente la productividad del plancton, que constituye la base fundamental de las cadenas alimentarias marinas, dejando al océano en un estado de actividad biológica mínima.

En este escenario, el fraccionamiento isotópico habitual en las aguas superficiales se detuvo casi por completo. El Cámbrico temprano, que abarca aproximadamente desde hace 541 hasta 485 millones de años, es mundialmente famoso por la «Explosión Cámbrica», el surgimiento más rápido y masivo de nuevos tipos de animales en la historia de la Tierra.

Sin embargo, justo antes de este florecimiento biológico, se registra un misterioso declive en la diversidad marina. El concepto del «Océano de Strangelove» describe precisamente esta fase: un océano casi desprovisto de vida donde la reducción de la biomasa debilita las señales biogeoquímicas globales.

Anteriormente, se habían considerado diversas hipótesis de impactos extraterrestres para explicar este fenómeno de silencio biológico. No obstante, las nuevas evidencias geoquímicas desplazan el foco de atención hacia el magmatismo de gran escala como el principal motor de estos cambios ambientales extremos.

El respaldo adicional a esta teoría proviene de los datos sobre isótopos de azufre obtenidos en seis secciones estratigráficas de rocas marinas del Cámbrico tardío, datadas hace unos 499 millones de años. Estos registros indican un evento anóxico de gran magnitud conocido como SPICE (Steptoean Positive Carbon Isotope Excursion).

Dicho hallazgo confirma que el déficit de oxígeno no fue un problema local, sino un fenómeno de alcance planetario. El estudio, publicado recientemente en la prestigiosa revista Communications Earth & Environment, vincula estas anomalías geoquímicas con eventos volcánicos específicos en el antiguo margen de Gondwana, ofreciendo un mecanismo unificado para este «apagado» temporal del océano.

Esta investigación añade una nueva perspectiva a la historia de nuestro planeta. Como señaló en su momento el polímata Gottfried Wilhelm Leibniz: «La naturaleza no hace saltos, pero conoce las pausas». Antes de la gran explosión de la vida, el océano pareció tomar un respiro profundo y guardar silencio por un instante.

Las superexplosiones, la anoxia y el silencio de las profundidades no resultaron ser el final de la historia, sino más bien una puesta a punto del sistema biológico global. Esta pausa necesaria se convirtió en la condición esencial para el posterior y espectacular florecimiento de la biodiversidad terrestre.

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Fuentes

  • Nature

  • Science Alert

  • Santa Fe Institute

  • Earth.com

  • Stanford Report

  • UW–Madison News

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