Elon Musk en Davos 2026: El auge de la generación solar en China podría triplicar la capacidad de EE. UU. para finales de año
Editado por: Svetlana Velgush
Durante la quincuagésima sexta sesión anual del Foro Económico Mundial (FEM), celebrada en la ciudad de Davos a principios de enero de 2026, Elon Musk, el máximo responsable de Tesla y SpaceX, ofreció un discurso revelador sobre el equilibrio energético global y su impacto directo en la carrera por la inteligencia artificial (IA). Musk enfatizó que el crecimiento exponencial de la generación eléctrica en la República Popular China, impulsado mayoritariamente por una implementación masiva de tecnología solar, está colocando a esta nación en una posición de dominio absoluto. Según el empresario, la disponibilidad de energía se ha convertido en el recurso más crítico para sostener el avance de las tecnologías de IA, que consumen una cantidad de recursos sin precedentes.
La tesis fundamental presentada por Musk sostiene que, para el cierre de 2026 o los primeros meses de 2027, el volumen de producción eléctrica proyectado en China podría ser tres veces superior al de los Estados Unidos. Esta diferencia representaría una ventaja competitiva determinante en la lucha por el liderazgo tecnológico mundial. Al finalizar el año 2025, la potencia total del sistema energético chino alcanzó los 3,75 teravatios, una cifra que se alinea con los informes que situaban la capacidad instalada de sus centrales eléctricas en 3.750 millones de kilovatios en octubre de ese mismo año. En contraste, la capacidad de la red estadounidense se estimaba en aproximadamente 1,30 teravatios. Además, los datos de 2024 ya mostraban una brecha significativa, con China generando el 33,2% de la electricidad mundial frente al 14,2% de Estados Unidos.
En el transcurso de las sesiones, que incluyeron un diálogo de alto nivel con Larry Fink, director ejecutivo de la firma de inversiones BlackRock, Musk identificó la infraestructura energética como el principal cuello de botella para el desarrollo de la IA. El magnate señaló que la fabricación de semiconductores y chips está creciendo a un ritmo mucho más acelerado que la infraestructura necesaria para alimentarlos. Musk fue especialmente crítico con las limitaciones en territorio estadounidense, donde el despliegue de nuevas capacidades solares se ve obstaculizado por barreras regulatorias y comerciales, señalando que los altos aranceles a la importación están elevando artificialmente los costes de instalación y frenando la expansión del sector.
La estrategia arancelaria de Estados Unidos, orientada a blindar a los productores locales, ha generado efectos secundarios complejos para la industria de las energías renovables, que durante años se ha apoyado en suministros internacionales de bajo coste. En 2024, cerca del 75% de las células y módulos solares utilizados en el país provenían del extranjero. Las políticas implementadas bajo la administración del presidente Donald Trump, que incluyeron un gravamen del 50% a las importaciones chinas y diversas investigaciones comerciales en el sudeste asiático, han derivado en un incremento de los gastos operativos y en una interrupción severa de las cadenas de suministro logísticas.
Por otro lado, los indicadores de China al cierre de 2025 reflejan una realidad muy distinta, con una capacidad solar instalada que llegó a los 1.200 millones de kilovatios, tras un crecimiento anual del 35,4%. La suma de las fuentes renovables, integrando la energía eólica y la solar, superó los 1,841 teravatios en el gigante asiático, lo que equivale al 47,3% de su matriz energética total. Un hito histórico ocurrió en la primera mitad de 2024, cuando las plantas solares y eólicas superaron por primera vez al carbón en términos de capacidad instalada. Este despliegue es crucial para alimentar los centros de datos de IA, cuyo consumo eléctrico es uno de los sectores de mayor crecimiento; la Agencia Internacional de la Energía (AIE) estima que para 2026 esta demanda llegará a los 1.000 TWh, una magnitud comparable al consumo eléctrico total de toda Rusia en 2024.
En última instancia, el análisis de Musk en el Foro de Davos subraya que la infraestructura de generación eléctrica, y no solo la potencia de cálculo, será el factor decisivo que defina la superioridad tecnológica en el futuro cercano. La comparativa resalta un contraste agudo entre el crecimiento sin precedentes de la generación en China y los obstáculos internos que enfrenta Estados Unidos. De este modo, la capacidad de una nación para escalar su red eléctrica de manera eficiente se posiciona como el elemento clave para determinar quién liderará la próxima revolución industrial impulsada por la inteligencia artificial.
22 Vues
Fuentes
News18
WebProNews
NetEase Tech
Forbes
World Population Review
The Indian Express
GOV.UK
World Economic Forum
Reuters
Benzinga
Energy Acuity
联合日报newsroom
IEA
Our World in Data
Reddit
The Guardian
Ember
The Guardian
Lea más noticias sobre este tema:
¿Encontró un error o inexactitud?Consideraremos sus comentarios lo antes posible.
