Como si realmente lo dijeras (vídeo oficial)
Anjimile — You’re Free to Go: La música del tránsito y el permiso de ser uno mismo
Editado por: Inna Horoshkina One
El artista de indie-folk Anjimile ha confirmado oficialmente el lanzamiento de su tercer álbum de estudio, titulado You’re Free to Go, cuya fecha de estreno está programada para el 13 de marzo de 2026. Esta nueva producción discográfica será editada bajo el prestigioso sello británico 4AD, una casa que alberga en su catálogo a figuras de la talla de The National, Pixies y Bon Iver.
Este nuevo trabajo discográfico representa una continuación orgánica de la trayectoria iniciada con The King (2023). En aquel entonces, Anjimile ya había comenzado a expandir los límites convencionales del indie-folk, explorando estructuras sonoras mucho más abiertas y ricas en matices que ahora alcanzan una nueva madurez.
You’re Free to Go no se presenta ante el oyente como un manifiesto político ni como una declaración de principios rígida. Más bien, funciona como una concesión de libertad personal: es, en esencia, un permiso explícito para el cambio, la evolución constante y el movimiento sin restricciones.
La obra invita a una exploración profunda del amor fuera de las estructuras tradicionales. Según ha expresado el propio músico, las canciones reflejan un periodo de transición interna vivido durante los últimos dos años, marcando un tiempo de transformación y reevaluación de las relaciones personales y la identidad.
Dentro de este marco, el álbum aborda experiencias como la no monogamia desde una perspectiva íntima y reflexiva. Lo personal no se expone de forma estridente para el consumo público, sino que se comunica con una delicadeza extrema, casi como un susurro compartido en la penumbra de una habitación.
El primer sencillo promocional, “Like You Really Mean It”, establece la atmósfera predominante de toda la placa. Se trata de una pieza compuesta con un propósito sencillo y casi ingenuo: capturar ese deseo elemental de provocar un beso en la persona amada, despojado de pretensiones intelectuales.
Desde el punto de vista musical, el tema se apoya en guitarras acústicas nítidas y un ritmo de batería sólido que dota a la composición de una energía bailable inesperada. Este pulso rítmico tan directo y físico contrasta con los arreglos más densos y dramáticos presentes en su trabajo anterior, The King.
Esta elección estética parece subrayar una nueva filosofía creativa para Anjimile: la importancia de no complicar las cosas innecesariamente en este momento de su vida. La sencillez se convierte aquí en una herramienta de expresión poderosa y directa, permitiendo que la esencia de la canción brille por sí sola.
La producción del álbum estuvo a cargo de Brad Cook, un nombre reconocido por su sensibilidad en proyectos orientados al folk contemporáneo. Su dirección ha permitido que el sonido mantenga una coherencia orgánica a lo largo de todo el recorrido del disco, respetando la visión del artista.
La grabación contó con la participación de músicos destacados que enriquecieron la propuesta sonora:
- Nathan Stocker, integrante de la banda Hippo Campus.
- Matt McCaughan, conocido por su trabajo rítmico con Bon Iver.
- Sam Beam, el líder de Iron & Wine y un ídolo de larga data para Anjimile.
La presencia de estos colaboradores no sobrecarga el sonido final, sino que genera una sensación de comunidad y apoyo mutuo. La música respira con total libertad, sin presiones externas, creando un ambiente acogedor donde cada nota parece tener su propio espacio vital.
Anjimile, originario de Boston (Massachusetts), siempre ha destacado por una honestidad brutal en su arte. Su obra es inseparable de su biografía, incluyendo su camino hacia la sobriedad iniciado en 2016 y su vivencia personal como hombre transgénero en la sociedad actual.
Su debut con Giver Taker (2020), lanzado a través de Father/Daughter Records, se centraba en temas de fe y renacimiento espiritual. Posteriormente, su firma con 4AD en 2021 y el lanzamiento del EP Reunion marcaron un giro hacia paisajes sonoros más amplios y orquestales.
You’re Free to Go surge como la evolución lógica de este camino artístico, pero con una diferencia fundamental: la ausencia de la necesidad de demostrar algo al mundo exterior. Es un disco que existe por sí mismo, reflejando una paz interior que antes parecía esquiva.
Aunque canciones como “Exquisite Skeleton” y “Ready or Not” tocan temas complejos como el distanciamiento familiar y la transfobia, el tono general del álbum es sorprendentemente luminoso. Hay una claridad emocional que permea cada composición, transformando el dolor en algo habitable.
La voz de Anjimile se percibe ahora más relajada y profunda. La terapia hormonal no solo ha transformado su timbre, sino también su forma de habitar la canción. El canto es menos tenso y más físico, permitiendo que las emociones fluyan sin las barreras defensivas de antaño.
En última instancia, You’re Free to Go no se limita a hablar sobre la libertad, sino que la pone en práctica activamente a través de sus sonidos. Es una obra donde la transformación no se vive como un drama insuperable, sino como un estado natural de movimiento perpetuo.
La paradoja del álbum reside en su capacidad para tratar temas densos sin añadir peso innecesario al mundo. Nos recuerda que la libertad puede ser silenciosa, el amor puede ser inconcluso y el camino puede estar abierto sin necesidad de garantías de éxito.
Quizás sea así como suena la música honesta en la actualidad: no como una respuesta definitiva a los problemas de la vida, sino como un espacio seguro y amplio donde simplemente es posible seguir adelante, paso a paso.
Fuentes
Our Culture
Pitchfork
Stereogum
Our Culture Mag
The Line of Best Fit
Bleep
The Needle Drop
Our Culture Mag
The Needle Drop
Reddit
Consequence of Sound
The Line of Best Fit
