
Generación eólica y solar — dónde
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Autor: Svetlana Velhush

Generación eólica y solar — dónde
La Unión Europea ha alcanzado un hito sin precedentes en su transición hacia la sostenibilidad energética. Durante el periodo comprendido entre 2025 y 2026, la generación combinada de energía eólica y solar superó, por primera vez en la historia, la producción total proveniente de todas las fuentes fósiles, incluyendo el carbón, el gas y el petróleo. Este cambio de paradigma marca el inicio de una nueva era para el sector eléctrico del continente.
Este avance no representa un fenómeno aislado ni una fluctuación temporal, sino una transformación estructural profunda. Según el informe "European Electricity Review 2026" elaborado por el centro de análisis Ember, los resultados de 2025 y el primer trimestre de 2026 confirman que las fuentes renovables se han consolidado como el motor principal de la economía europea. La caída del carbón es especialmente notable, con una reducción del 40% en comparación con los niveles registrados en 2015, mientras que el gas continúa su declive a largo plazo a pesar de repuntes ocasionales.
El principal catalizador de este éxito ha sido la denominada "explosión solar". Tan solo en el último año, la generación de energía solar aumentó en 62 TWh, una cifra impresionante que equivale a la producción anual de tres grandes centrales nucleares. Este crecimiento masivo ha permitido compensar periodos de condiciones climáticas menos favorables, que en momentos puntuales afectaron la producción de las centrales hidroeléctricas y los parques eólicos.
Sarah Brown, directora de programas europeos de Ember, ha destacado la magnitud de este cambio al señalar que lo que antes parecía una meta inalcanzable está sucediendo ante nuestros ojos. Según la experta, los combustibles fósiles están siendo desplazados de forma definitiva del sector eléctrico europeo, permitiendo que el sol y el viento se conviertan en la columna vertebral del sistema energético moderno.
A pesar de que el aumento en los precios del gas importado supuso un coste de 32.000 millones de euros para la región, la dependencia de este recurso sigue disminuyendo de manera constante. Actualmente, el consumo de gas en el sector eléctrico se sitúa un 18% por debajo de los máximos alcanzados en 2019. Para naciones como España, Alemania y los Países Bajos, la transición hacia las energías renovables ha dejado de ser únicamente una prioridad ecológica para convertirse en un pilar de la seguridad nacional y la estabilidad económica.
Las perspectivas a futuro son igualmente ambiciosas y apuntan a una consolidación de este modelo. De acuerdo con las proyecciones de la Agencia Internacional de la Energía (IEA), se espera que para el año 2030 la cuota de fuentes de bajas emisiones de carbono, que incluye tanto a las renovables como a la energía nuclear, alcance el 84% en el conjunto de la Unión Europea. Este camino asegura no solo una mayor autonomía energética, sino también una reducción drástica de la huella ambiental del continente.