Una eyección de plasma solar sin precedentes se dirige a la Tierra: se pronostica una tormenta geomagnética extrema

Autor: Uliana S.

Flare X1.95 del 18 de enero de 2926.

Una colosal llamarada solar registrada el pasado 18 de enero ha desencadenado el lanzamiento de una vasta nube de plasma magnetizado hacia nuestro planeta. Este fenómeno viaja por el espacio a una velocidad asombrosa que supera los 1100 kilómetros por segundo, lo que ha puesto en alerta a los centros de observación meteorológica espacial en todo el mundo. Se prevé que el impacto directo contra la magnetosfera terrestre ocurra mañana, 20 de enero, aproximadamente a las 09:00 UTC. Los expertos advierten que este choque podría desencadenar una tormenta geomagnética de nivel G4, con una probabilidad significativa de alcanzar la categoría G5, considerada un evento de intensidad extrema en la escala de actividad solar.

Fuerte tormenta de radiación solar S3

Lo que hace que este suceso sea particularmente inusual es su preludio inesperado y de gran potencia. Durante el día de hoy, 19 de enero, la órbita terrestre ya ha comenzado a recibir una avanzadilla de protones de alta energía, provocando lo que los científicos denominan un "evento de protones" de una magnitud récord. El flujo de partículas con niveles de energía superiores a los 10 MeV se ha multiplicado por más de mil en apenas veinticuatro horas, alcanzando un valor de 1920 unidades. Esta cifra representa el registro más alto documentado desde al menos el año 2016, superando en casi 200 veces el umbral de seguridad establecido para la electrónica de los satélites y equipos espaciales. Una intensidad de este calibre, que solo se observó en dos ocasiones durante todo el año anterior, es un indicador inequívoco de la llegada inminente de una nube de plasma excepcionalmente rápida y potente.

Las repercusiones más significativas se manifestarán una vez que el núcleo principal de la eyección alcance la Tierra. Se ha pronosticado una tormenta geomagnética severa (G4), lo que implica posibles complicaciones técnicas de gran alcance para la infraestructura moderna. Por este motivo, se ha recomendado a los operadores de redes eléctricas mantener un estado de vigilancia máxima, ya que podrían producirse fluctuaciones de voltaje y daños en transformadores críticos. Asimismo, es muy probable que se experimenten interferencias en los sistemas de navegación por satélite y en las comunicaciones por radio de alta frecuencia. No obstante, este fenómeno también ofrecerá un espectáculo natural sin igual para los habitantes de las latitudes medias: auroras boreales de una intensidad extraordinaria. Si las condiciones meteorológicas lo permiten, estas luces podrán ser visibles en regiones situadas inusualmente al sur, llegando incluso a los 50 o 55 grados de latitud geográfica. Esto abre la posibilidad de avistamientos en el centro y norte de Europa, estados de EE. UU. como Illinois u Oregón, gran parte de Canadá y diversos países del continente asiático.

En el marco de la relativa calma que ha caracterizado el ciclo solar actual, este evento destaca por su carácter excepcional y su potencia desmedida. La comunidad científica mantiene un monitoreo constante sobre la evolución de la situación, subrayando la rara combinación de factores que se han alineado en esta ocasión: la trayectoria precisa de la eyección hacia la Tierra, su velocidad masiva y la tormenta de partículas previa que ha batido récords históricos. Este conjunto de circunstancias convierte a la tormenta geomagnética del 20 de enero en uno de los fenómenos espaciales más relevantes de los últimos tiempos, recordando la vulnerabilidad de nuestra infraestructura tecnológica ante la actividad del Sol. Los investigadores señalan que este tipo de eventos son fundamentales para comprender mejor la dinámica de nuestra estrella y mejorar los sistemas de predicción ante futuros impactos climáticos espaciales.

43 Vues

Fuentes

  • ЛАБОРАТОРИЯ СОЛНЕЧНОЙ АСТРОНОМИИ ИКИ и ИСЗФ

¿Encontró un error o inexactitud?Consideraremos sus comentarios lo antes posible.