Estrategias para Mitigar el Estrés por Pirotecnia en Animales Domésticos y Equinos

Editado por: Olga Samsonova

La proximidad de las festividades, frecuentemente ligada al uso de fuegos artificiales, provoca una respuesta de ansiedad significativa en numerosos animales domésticos, un efecto amplificado por su capacidad auditiva superior a la humana. Los estallidos, que pueden exceder los 190 decibelios, resultan alarmantes para los cánidos, cuyo rango de audición se extiende hasta 65.000 Hz, muy por encima del límite humano de 20.000 Hz. Especialistas del Colegio Oficial de Veterinarios de Barcelona advierten que esta sobrecarga sensorial puede inducir en las mascotas reacciones que varían desde temblores hasta intentos de huida, aumentando el riesgo de accidentes graves como atropellos.

La exposición reiterada a estos estímulos nocivos puede derivar en el desarrollo de fobias crónicas, un proceso que se agrava con el tiempo. Las tendencias actuales en bienestar animal priorizan la prevención proactiva y el control del entorno acústico, desaconsejando el uso de fármacos obsoletos como la acepromazina. Este compuesto fenotiazínico induce sedación al bloquear receptores dopaminérgicos, pero mitiga escasamente la percepción sensorial del miedo, dejando a la mascota consciente del estímulo amenazante pero inmóvil, lo cual, según el Grupo de Especialidad en Medicina del Comportamiento Animal de AVEPA (GEMCA), puede intensificar la ansiedad.

En contraste, medicamentos más recientes como la dexmedetomidina (Sileo), un agonista adrenérgico α2, o la imepitoína, han sido autorizados para el manejo agudo de las fobias al ruido en perros, ofreciendo efectos ansiolíticos sin causar sedación profunda. Los profesionales veterinarios enfatizan la necesidad de implementar un plan de manejo clínico o conductual específico para casos severos, lo que requiere una consulta temprana con un especialista.

Las estrategias de manejo ambiental recomendadas incluyen ejercicio físico y estimulación mental previa a los eventos ruidosos, así como la actualización de la información del microchip, un paso esencial en caso de fuga. Es fundamental crear un refugio interior, una guarida con cortinas cerradas para amortiguar sonido y luz, y utilizar técnicas de enmascaramiento sonoro, como música clásica para mascotas o ruido blanco generado por ventiladores, para diluir la percepción de las detonaciones.

Una técnica auxiliar mencionada es el método Tellington TTouch, desarrollado por Linda Tellington-Jones, que emplea vendajes de tela con presión suave y envolvente. Se advierte que esta técnica carece de evidencia científica universalmente respaldada y su eficacia depende de la tolerancia individual. Es vital que el cuidador mantenga una actitud serena, pues la ansiedad humana puede ser percibida y reforzada por la mascota, y cualquier presión aplicada debe ser gentil y no comprometer la respiración.

El impacto de la pirotecnia excede a los perros; estudios en équidos indican que hasta un 99% de los caballos manifiestan síntomas de ansiedad, con un 26% sufriendo lesiones graves, incluyendo fracturas, al intentar escapar. En el ámbito regulatorio, jurisdicciones como la Provincia de Río Negro en Argentina han implementado la política de “Pirotecnia Cero” mediante la Ley 5.761, que prohíbe la pirotecnia de estruendo, sancionando el incumplimiento con multas equivalentes a entre una y treinta veces el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM). Estas regulaciones buscan proteger a los animales domésticos y a la fauna silvestre de alteraciones fisiológicas como abortos y traumas acústicos.

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Fuentes

  • Medio Tiempo

  • infobae

  • pet.istoe.com.br

  • Mediotiempo

  • Infobae

  • TReporta

  • Expreso

  • El 10 TV | Televisión Salteña

  • Infobae

  • Mediotiempo

  • Diario Huarpe

  • Yahoo Noticias

  • Marcela Fittipaldi Magazine

  • The Jerusalem Post

  • Science Alert

  • The Optimist Daily

  • IstoÉ Pet

  • R7 Entretenimento

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