El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la prórroga indefinida de la tregua con Irán. Esta decisión se tomó a petición de los líderes paquistaníes, pese a la firme postura de Washington sobre el bloqueo del estrecho de Ormuz.
Donald Trump señaló que el cese al fuego permanecerá en vigor hasta que Teherán presente sus propios términos para la paz. El mandatario publicó este mensaje en la red Truth Social, destacando la petición del mariscal de campo Asim Munir y del primer ministro Shehbaz Sharif de suspender los ataques contra Irán hasta que su cúpula elabore una propuesta unificada. La tregua anterior debía expirar el 22 de abril.
En Teherán rechazaron la prórroga, calificándola de carente de sentido y de ser un intento de Estados Unidos para ganar tiempo antes de un nuevo ataque. Mehdi Mohammadi, asesor del presidente del Parlamento, subrayó que el bando perdedor no dicta las condiciones y que el bloqueo de los puertos equivale a bombardeos, por lo que exige una respuesta militar. El ministro de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi, acusó a EE. UU. de violar el acuerdo tras capturar un buque iraní y mantener el cerco marítimo, afirmando que Irán defenderá sus intereses.
Trump instruyó a los militares a mantener el bloqueo del estrecho de Ormuz y a permanecer en estado de alerta máxima. Destacó que Irán pierde unos 500 millones de dólares al día y que sus amenazas de cerrar el estrecho son solo una maniobra para «salvar las apariencias», dado que Estados Unidos ya lo ha bloqueado totalmente. El presidente descartó levantar el cerco, advirtiendo que sin esta medida es imposible un pacto para detener la guerra, y amenazó con ofensivas contra las posiciones iraníes.
El día anterior, Trump había manifestado en la cadena CNBC su falta de interés en extender la tregua y su preparación para iniciar bombardeos. Pakistán intentó coordinar una segunda ronda de conversaciones en Islamabad, pero el vicepresidente de EE. UU., JD Vance, canceló el viaje. Irán había advertido de antemano sobre la reanudación de las hostilidades si no se alcanzaba un acuerdo.
La incertidumbre sobre el conflicto y el bloqueo del estrecho de Ormuz sacudió los mercados, elevando el precio del barril de Brent en 4 dólares. Washington culpa a Irán de la crisis petrolera mundial por sus amenazas de cierre, mientras que Teherán asegura que el paso está abierto para todos, excepto para Estados Unidos, Israel y sus aliados.



