El Affogato: Tendencia Global que Une Simplicidad y Calidad del Café
Editado por: Olga Samsonova
El café se consolida como un elemento central en la gastronomía contemporánea, destacando el resurgimiento del affogato. Este postre de origen italiano, cuyo nombre significa "ahogado", encarna una filosofía culinaria moderna basada en la mínima cantidad de ingredientes y la celeridad en la preparación. La esencia del affogato reside en el contraste entre temperatura y textura: un chorro de espresso caliente vertido sobre una bola de helado, tradicionalmente de vainilla o fior di latte, generando una fusión indulgente y refinada.
La Chef Débora Alberti ha enfatizado la receta clásica, subrayando la importancia del equilibrio térmico y textural que define este postre. Esta simplicidad resalta la calidad intrínseca del grano de café. A nivel global, el affogato ha experimentado un renacimiento, transitando de ser un postre tradicional a una pieza clave en menús de cafeterías de especialidad y alta cocina, como se observa en establecimientos de Nueva York y Florencia.
El mercado del café en Brasil, el mayor productor y exportador mundial, ilustra una dualidad en el consumo. A pesar de ser el segundo mayor consumidor global, detrás de Estados Unidos, el consumo interno ha mostrado ajustes. Un estudio reciente de la Asociación Brasileña de la Industria de Café (Abic) y Axxus reveló que el 24% de los encuestados redujo su ingesta en 2025, un incremento notable desde el 3% registrado en 2023, reflejando la sensibilidad del consumidor local a la inflación y a los precios del café. No obstante, mientras el consumo diario se modera por factores económicos, la búsqueda de experiencias sofisticadas impulsa la demanda de preparaciones como el affogato.
El consumo interno brasileño alcanzó 21,67 millones de sacos de 60 kg entre noviembre de 2022 y octubre de 2023, con el café tostado y molido representando el 95,1% de esa demanda. Esta dicotomía —un consumidor doméstico sensible al precio y una tendencia hacia la sofisticación en postres— posiciona al affogato como una opción de valor añadido que capitaliza la calidad del espresso. La versatilidad del postre permite adaptaciones, incluyendo la adición de licores como amaretto o Frangelico, o la experimentación con helados de pistacho o chocolate.
El chef Jamie Oliver sugiere incorporar crocante de almendras tostadas o restos de mousse de chocolate bajo la bola de helado. Estas variaciones demuestran que el café asume un rol protagónico en el diseño de experiencias sensoriales. Para el consumidor que busca replicar esta tendencia en casa, la preparación es notablemente sencilla, requiriendo esencialmente solo café espresso y helado. Esta facilidad de ejecución, combinada con la intensidad del sabor que proporciona un buen espresso, asegura que el affogato mantenga su estatus como un ícono de la dulzura italiana, adaptándose a la necesidad contemporánea de postres rápidos, impactantes y que celebren la pureza de sus componentes fundamentales.
3 Vues
Fuentes
Novo Momento
SAFRAS & Mercado
Money Report
Revista Fórum
CNN Brasil
Senado Federal
Lea más artículos sobre este tema:
¿Encontró un error o inexactitud?Consideraremos sus comentarios lo antes posible.



