Las intensas y persistentes precipitaciones en la franja costera occidental de Sumatra Septentrional han provocado una grave crisis hidrometeorológica, caracterizada por inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra. El fenómeno ha afectado de manera significativa a jurisdicciones clave como Tapanuli Tengah y la ciudad de Sibolga. Para el miércoles 26 de noviembre de 2025, las autoridades confirmaron un saldo trágico de 13 víctimas mortales distribuidas en siete distritos y ciudades afectadas.
A destructive flood and landslides have struck Tapanuli and Sibolga, North Sumatra, leaving widespread damage, isolating communities, and causing a total outage of both electricity and internet access. (bnpb.go.id/berita/empat-k…)
Sri Wahyuni Pancasilawati, responsable de gestión de emergencias de la Agencia Provincial de Gestión de Desastres (BPBD) de Sumatra del Norte, detalló que el total de fallecidos fue confirmado ese día. Específicamente, en Tapanuli del Sur se reportaron nueve muertes, incluyendo seis en el distrito de Batangtoru, una en Sipirok y una en West Angkola. Un deslizamiento previo en la Aldea Mardame, Distrito de Sitahuis, en Tapanuli Tengah, había sido la causa de cuatro decesos reportados inicialmente el martes 25 de noviembre.
El impacto se extiende a la infraestructura esencial de la región. Las corrientes de lodo y escombros han inutilizado redes de comunicación y arterias viales nacionales en varios puntos estratégicos, mientras que miles de residencias en Tapanuli Tengah y Sibolga han quedado anegadas. La Agencia Nacional para la Gestión de Desastres (BNPB) informó que más de 2.850 residentes se vieron forzados a buscar refugio temporal debido a las circunstancias.
Las operaciones de socorro se desarrollan en un entorno complejo. La labor de los equipos de rescate, que involucra al gobierno local, militares, policía y la Agencia Nacional de Búsqueda y Rescate (BASARNAS), se ve obstaculizada por la interrupción total de los servicios de telefonía celular y datos en las zonas damnificadas. Esta situación dificulta la evaluación precisa de los daños y la logística de respuesta, obligando a los rescatistas a utilizar botes de goma para acceder a las viviendas anegadas.
Los daños materiales son considerables: se estima que casi 2.000 casas y edificaciones sufrieron algún tipo de afectación, y al menos dos puentes principales han sido declarados fuera de servicio en la región. En Tapanuli del Norte, 50 viviendas también reportaron daños a causa de los aludes. Este episodio se presenta en el marco de la temporada de lluvias en Indonesia, que típicamente se extiende entre noviembre y marzo, y sigue a deslizamientos recientes en Java Central que causaron 38 muertes.
Las autoridades han desplegado maquinaria pesada con el objetivo de despejar las vías bloqueadas y garantizar el flujo de la asistencia humanitaria hacia las comunidades aisladas.



