Informe de NBC News sobre un general de dos estrellas de la Fuerza Aérea de EE. UU. ya retirado, vinculado a programas de estudio de OVNIs, que desapareció sin dejar rastro.
Hasta el 13 de marzo de 2026, las autoridades mantienen un operativo de búsqueda a gran escala para localizar al mayor general retirado de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, William "Neil" McCasland. El militar de 68 años, quien también es un destacado ingeniero astronáutico, desapareció de su residencia ubicada en Quail Run Court NE, en Albuquerque, Nuevo México, el pasado 27 de febrero de 2026. Según los informes oficiales, McCasland salió de su hogar aproximadamente a las 11:00 de la mañana, dejando atrás objetos personales esenciales como su teléfono móvil, sus gafas médicas especiales y sus dispositivos electrónicos portátiles. Su esposa, Susan McCasland Wilkerson, se percató de su ausencia alrededor de las 12:04 del mediodía, momento en el que se notificó a las autoridades y se inició la investigación formal.
La Oficina del Sheriff del Condado de Bernalillo (BCSO) lidera actualmente las labores de rastreo y ha solicitado la colaboración del Buró Federal de Investigaciones (FBI), siguiendo el protocolo estándar dada la alta jerarquía militar del desaparecido. El sheriff John Allen ha hecho un llamamiento público para obtener grabaciones de cámaras de seguridad que cubran el intervalo crítico entre las 9:00 y las 14:00 horas de los días 27 y 28 de febrero en la zona de Quail Run Court NE y las rutas de salida del vecindario. A pesar del despliegue masivo de recursos tecnológicos y humanos, que incluye drones, helicópteros, equipos de búsqueda terrestre y unidades caninas especializadas, todavía no se han obtenido pruebas visuales o testimonios que confirmen la dirección exacta que tomó McCasland tras abandonar su domicilio.
Entre las pertenencias que faltan en la residencia se encuentran sus botas de senderismo y un revólver calibre .38 guardado en una funda de cuero. El 7 de marzo, los equipos de búsqueda localizaron una sudadera gris con insignias de la Fuerza Aérea a unos dos kilómetros al este de la vivienda; sin embargo, no se ha podido confirmar fehacientemente que pertenezca al general y las pruebas forenses iniciales no detectaron rastros de sangre en la prenda. Como parte del exhaustivo protocolo de búsqueda, los investigadores han entrevistado a más de 700 residentes de las zonas aledañas. La urgencia de la localización se ve intensificada por la activación de una alerta "Silver Alert", que indica que McCasland, de 68 años, padece una condición médica no especificada que requiere atención inmediata.
William McCasland culminó una distinguida carrera de 34 años en la Fuerza Aérea en el año 2013. Durante su servicio activo, ejerció como comandante del Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea (AFRL) en la Base Wright-Patterson, donde supervisó un presupuesto de ciencia y tecnología valorado en 2.200 millones de dólares y dirigió a una plantilla global de aproximadamente 10.800 personas. El general posee un doctorado en astronáutica otorgado por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y fue una figura fundamental en el desarrollo de programas tecnológicos críticos como el sistema GPS y la Oficina de Diseño del Láser Espacial. En el ámbito profesional actual, se desempeñaba como director técnico en la firma Applied Technology Associates y formaba parte de la junta directiva de Riverside Research.
El caso ha generado un notable interés público y mediático debido a la vinculación histórica de McCasland con la investigación de Fenómenos Aéreos No Identificados (UAP). Tras su jubilación, actuó como consultor no remunerado para la organización "To The Stars" de Tom DeLonge, una relación que fue mencionada en la correspondencia filtrada de John Podesta en 2016. No obstante, su esposa ha desmentido públicamente las teorías conspirativas que sugieren un posible secuestro relacionado con el conocimiento de secretos sobre los denominados "restos de Roswell". Las agencias oficiales insisten en que el caso se está tratando estrictamente como una desaparición de persona y, hasta el momento, no se han hallado evidencias que sugieran la intervención de terceros en el suceso.