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Señales Anómalas del Hielo: El Misterio de ANITA Busca Respuesta con la Nueva Misión PUEO
Autor: Uliana S.
Hace casi una década, un instrumento científico llamado ANITA, operando sobre las vastas extensiones heladas de la Antártida, detectó algo que desafiaba las expectativas. Hoy, este enigma científico, que puso a prueba los modelos físicos convencionales, está a punto de encontrar una posible resolución. Gracias a nuevas investigaciones independientes y al despliegue del avanzado experimento PUEO (Payload for Ultrahigh Energy Observations), la comunidad científica está más cerca que nunca de comprender la naturaleza de estas señales misteriosas.
La imagen fue creada con la ayuda de una red neuronal.
El núcleo de la anomalía reside en señales que, según la teoría, no deberían haber sido detectadas. Entre 2016 y 2018, el experimento ANITA (Antarctic Impulsive Transient Antenna), que utiliza antenas de radio montadas en un globo aerostático de gran altitud, registró una serie de pulsos de radio que llegaban desde un ángulo de unos 30 grados por debajo del horizonte.
19 декабря НАСА запустило второй научный аэростат из Антарктиды. На борту аэростата находится полезная нагрузка НАСА для наблюдений в сверхвысоких энергиях (PUEO).
Esta trayectoria implicaba que la fuente de las señales se encontraba profundamente enterrada bajo la superficie del hielo. Para que las ondas de radio alcanzaran el detector, habrían tenido que atravesar miles de kilómetros de roca terrestre densa, un viaje que inevitablemente debería haber resultado en su absorción total.
Originalmente, el instrumento fue diseñado para captar neutrinos de energía ultraalta provenientes del espacio. Estos neutrinos, al interactuar con el hielo, generan destellos de radiación de radio (el efecto Askaryan). Sin embargo, las señales anómalas detectadas no coincidían con las características esperadas de los neutrinos.
A lo largo de los años, se han llevado a cabo exhaustivos trabajos de verificación independiente de los datos de ANITA, añadiendo detalles cruciales a esta narrativa. Un punto clave es la falta de confirmación por parte del Observatorio Pierre Auger. La colaboración internacional Pierre Auger Observatory en Argentina, tras analizar 15 años de datos, no encontró rastros de eventos anómalos similares. Dada la inmensa área de detección de Auger, esto pone en seria duda la posibilidad de que ANITA haya captado un flujo de partículas nuevas atravesando la Tierra. Stephanie Wiseman, investigadora principal de ANITA en la Universidad Estatal de Pensilvania, señaló: «Nuestra nueva investigación indica que eventos similares no se han observado en experimentos con exposición prolongada… Esto no apunta a una nueva física, sino que más bien añade información al panorama general». Este hallazgo desplaza el foco de explicaciones exóticas hacia la búsqueda de causas más convencionales.
Las principales hipótesis que se están barajando incluyen:
- Efectos de propagación de ondas de radio desconocidos: La explicación más plausible, según muchos científicos, radica en complejos efectos de reflexión y refracción de las ondas de radio dentro de la estructura heterogénea del hielo antártico y la atmósfera polar, capaces de distorsionar la trayectoria de la señal.
- Hipótesis más allá del Modelo Estándar: Se han considerado, pero se consideran improbables debido a la falta de confirmación. Estas incluyen nuevos tipos de partículas (como las relacionadas con la materia oscura) o neutrinos estériles.
La esperanza para una aclaración definitiva reside ahora en el sucesor de ANITA: el experimento PUEO. El lanzamiento de PUEO, como parte de la misión NASA Astrophysics Pioneers, tuvo lugar en diciembre de 2025 desde la base McMurdo en la Antártida.
Las mejoras clave de PUEO en comparación con ANITA son significativas:
- Sensibilidad: Es 10 veces mayor, lo que permitirá la búsqueda más sensible de neutrinos cósmicos de ultraalta energía en la historia.
- Disparador interferométrico de matriz en fase: Un nuevo sistema que permitirá discriminar con mayor precisión las señales útiles débiles del ruido de fondo.
- Antenas y navegación mejoradas: El área efectiva de las antenas se ha duplicado y un nuevo sistema de navegación inercial aumentará sustancialmente la precisión en la determinación de la dirección de llegada de la señal.
PUEO tiene el potencial de registrar múltiples eventos anómalos similares, permitiendo su estudio detallado para determinar su origen, o bien, confirmar su ausencia total, cerrando así el debate sobre un posible error sistemático o un artefacto único de ANITA.
Resolver el misterio de las anomalías de ANITA no es un fin en sí mismo; es un paso fundamental para todo el campo de la astrofísica de altas energías. Como comenta Stephanie Wiseman: «Ahora es uno de esos enigmas persistentes. Estoy expectante, porque cuando PUEO comience su vuelo, tendremos una sensibilidad superior. En principio, podremos comprender mejor estas anomalías, lo que será un gran avance para entender el ruido de fondo y, en última instancia, para la futura detección de neutrinos». Se espera que los primeros resultados de la misión PUEO puedan ser anunciados ya durante el transcurso de 2026.
