Un estudio geofísico rastrea el origen de la anomalía gravitatoria de la Antártida hasta el período Cretácico

Editado por: Uliana S.

En un estudio publicado en Scientific Reports, los científicos cartografiaron la anomalía gravitatoria en la Antártida y determinaron cómo se formó a lo largo de millones de años.

Una investigación geofísica de vanguardia, cuyos resultados han sido presentados oficialmente en el año 2026, ha revelado que el origen de la anomalía gravitatoria más prominente de nuestro planeta se encuentra oculto bajo el denso manto de hielo de la Antártida. Este fenómeno geológico tiene sus raíces en un pasado remoto, específicamente hace 70 millones de años, situándose cronológicamente en la era en la que los dinosaurios aún dominaban la Tierra.

Esta región antártica se caracteriza por presentar la fuerza de gravedad más reducida de todo el globo terráqueo. Según los expertos, esta peculiaridad no es un evento superficial, sino que constituye una consecuencia directa de las variaciones extremas en la densidad de las estructuras rocosas que conforman las capas más profundas del interior de nuestro planeta.

Para desentrañar este misterio, un equipo internacional de científicos, que incluye a destacados especialistas del Instituto de Física del Globo de París, ha utilizado metodologías avanzadas para generar un modelo tridimensional de la estructura interna terrestre. Este proceso tecnológico es comparable a realizar una tomografía computarizada a escala planetaria para observar lo que ocurre a miles de kilómetros bajo la superficie.

El estudio contó con la dirección del profesor Alessandro Forte, de la Universidad de Florida, y el investigador Petar Glisovic. Ambos lideraron el análisis de registros sísmicos globales y el desarrollo de simulaciones físicas complejas para reconstruir la dinámica del manto terrestre, retrocediendo en el tiempo desde la época actual hasta el comienzo de la era Cenozoica, hace unos 66 millones de años.

El mecanismo detrás de la formación de esta depresión gravitatoria, denominada anomalía del geoide antártico, es el resultado de dos procesos geodinámicos masivos y opuestos. Por un lado, se identificó el hundimiento de enormes volúmenes de rocas frías y densas hacia las profundidades del manto, un fenómeno que ocurrió a lo largo de los bordes del Pacífico y el Atlántico Sur del continente.

De manera simultánea a este hundimiento, se produjo el ascenso de una masa gigantesca de material magmático más caliente y menos denso proveniente de las profundidades del océano. Este afloramiento de material se localizó específicamente bajo el área que hoy conocemos como el Mar de Ross, creando un contraste de densidades que alteró el campo gravitatorio regional.

Los modelos indican que la fase de formación más intensa de esta anomalía ocurrió entre hace 50 y 30 millones de años. Este intervalo temporal es de suma importancia científica, ya que coincide con un periodo en el que se registró un desplazamiento notable en el eje de rotación de la Tierra, sugiriendo una conexión intrínseca entre el interior del planeta y su orientación espacial.

Los investigadores proponen que existe un vínculo profundo entre los procesos de convección en el manto, la configuración del campo de gravedad y la estabilidad rotacional de la Tierra. Estas variaciones gravitatorias, causadas por la falta de uniformidad en la densidad subterránea, tienen un impacto tangible y directo en el comportamiento del nivel de los océanos.

En las regiones donde la atracción gravitatoria es menor, como en el caso de la Antártida, las masas de agua tienden a desplazarse hacia zonas con mayor fuerza de atracción. Este fenómeno provoca un descenso relativo del nivel del mar en comparación con el centro de la Tierra, un factor que el profesor Forte considera crucial para entender la estabilidad de las grandes capas de hielo polar.

Históricamente, el punto de referencia para las depresiones gravitatorias era el «mínimo del geoide del Índico», identificado originalmente en 1948. Sin embargo, al aplicar un enfoque hidrostático que elimina el efecto del achatamiento terrestre por rotación, el verdadero punto de menor potencial gravitatorio se traslada a la Antártida, en la región del Mar de Ross.

Este cambio de perspectiva indica que la anomalía antártica refleja con mayor pureza la dinámica interna del planeta, al estar libre de los efectos centrífugos de la rotación. El estudio, publicado en la revista Scientific Reports, valida la precisión de estos modelos, ya que los mapas gravitatorios obtenidos coinciden casi exactamente con los datos satelitales actuales.

El equipo de investigación continúa trabajando para descifrar cómo este «embudo» gravitatorio influye en los cambios climáticos globales y en la evolución futura de las reservas de hielo de la Tierra. El objetivo final es responder a preguntas fundamentales sobre la conexión entre la estructura interna de nuestro mundo y sus complejos sistemas atmosféricos y climáticos.

3 Vues

Fuentes

  • Mirage News

  • Antarctica sits above Earth's strongest “gravity hole.” Now we know how it got that way

  • Geoscientists Pinpoint Ancient Forces behind Antarctica's Gravity Hole | Sci.News

  • Earth's Strongest Gravity Hole Sits Beneath Antarctica—And Now We Know How It Got There - ScienceBlog.com

  • Seismology and Planetary Science - Geological Sciences - University of Florida

  • Dr. Alessandro M. Forte - Geological Sciences - University of Florida

¿Encontró un error o inexactitud?Consideraremos sus comentarios lo antes posible.