Estados Unidos Reintroduce la Escritura Cursiva en Currículos Escolares Primarios

Editado por: Olga Samsonova

La política educativa en Estados Unidos está experimentando un realineamiento con la promulgación de leyes estatales que restablecen la enseñanza de la caligrafía cursiva para la actual generación de estudiantes. Este cambio revierte la tendencia iniciada en 2010 con la adopción de los Estándares Estatales Comunes (Common Core), que priorizaron las habilidades de mecanografía sobre la escritura manual. La neurocientífica Claudia Aguirre ha señalado que la escritura a mano, particularmente la cursiva, activa redes cerebrales asociadas a la memoria y el pensamiento crítico, potenciando el proceso de aprendizaje.

Nueva Jersey formalizó esta vuelta a la tradición mediante una legislación firmada el 19 de enero de 2026, que impone la instrucción de la cursiva en los grados de tercero a quinto, con el objetivo de alcanzar la destreza al culminar el quinto año escolar. El entonces gobernador Phil Murphy promulgó la medida, destacando que dota a los estudiantes de las capacidades necesarias para leer documentos fundacionales de la nación, como la Declaración de Independencia, y para realizar gestiones cotidianas como firmar cheques. El Comisionado de Educación de Nueva Jersey, Kevin Dehmer, enfatizó que este ejercicio fortalece el desarrollo de la motricidad fina y las bases cognitivas de los alumnos.

Pennsylvania siguió el ejemplo en febrero de 2026, estableciendo la cursiva como un componente curricular obligatorio en sus instituciones públicas y privadas a partir del 12 de abril de 2026. Este movimiento se alinea con una tendencia más amplia, ya que, a marzo de 2026, más de la mitad de los estados estadounidenses exigen o promueven activamente la lectura y escritura en cursiva, un aumento considerable desde los 14 estados que lo hacían una década atrás. California, por su parte, había aprobado una ley en 2024 que exige la instrucción desde el primer hasta el sexto grado.

Los defensores de esta reforma curricular citan investigaciones que vinculan la práctica de la cursiva con beneficios neuronales específicos. Un estudio publicado en Plos One sugiere que enseñar cursiva a los alumnos de primer año puede mejorar sus capacidades lectoras. La profesora Kelsey Voltz-Poremba de la Universidad de Pittsburgh indicó que una escritura manual más fluida permite al niño destinar más energía cognitiva a destrezas visual-motoras avanzadas. El neurólogo Alejandro Andersson añade que la escritura a mano activa áreas cerebrales relacionadas con la coordinación motora fina y la percepción visual de forma más intensa que la mecanografía, lo que podría mejorar la retención de información.

La reintroducción de la cursiva se argumenta como fundamental para la interacción con el patrimonio documental y las transacciones modernas, como la lectura de documentos históricos o la firma de documentos legales. La Dra. Karin James, de la Universidad de Indiana, ha documentado que aprender letras mediante la escritura manual activa redes cerebrales que permanecen inactivas al teclear. La implementación de estas leyes subraya un esfuerzo por lograr un balance entre la modernidad tecnológica y los métodos pedagógicos tradicionales que fortalecen el desarrollo cognitivo integral del alumnado.

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Fuentes

  • Fast Company

  • FOX 29 Philadelphia

  • NJEA

  • Pittsburgh Post-Gazette

  • Insider NJ

  • NEA

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