Rusia ratifica su compromiso de suministrar petróleo a Cuba frente a las sanciones de Estados Unidos

Editado por: Svetlana Velgush

El 5 de febrero de 2026, la Federación de Rusia reafirmó su firme determinación de continuar garantizando el suministro de recursos energéticos a Cuba, según declaraciones oficiales del embajador ruso en la isla, Viktor Koronelli. Este anuncio surge en un contexto de creciente presión diplomática y económica por parte de Washington, cuya acción más reciente fue la firma de la Orden Ejecutiva número 14380 por el presidente Donald Trump el 29 de enero de 2026. Dicho decreto establece un estado de emergencia nacional en Estados Unidos ante lo que califican como una «amenaza excepcional» proveniente de Cuba, instaurando un mecanismo para imponer aranceles adicionales a las importaciones de aquellos países que mantengan el flujo de crudo hacia el gobierno cubano.

La estrategia de Washington se ha intensificado tras los acontecimientos de enero de 2026, cuando una operación resultó en el desplazamiento del presidente venezolano Nicolás Maduro, lo que provocó una interrupción crítica en la principal fuente de petróleo para la nación caribeña. De acuerdo con informes de diversas agencias de análisis, al cierre del año 2025, México se había consolidado como el mayor proveedor de «oro negro» para la isla, cubriendo el 44% de las importaciones con un promedio de 12.300 barriles diarios (b/s). Por su parte, las exportaciones desde Venezuela cayeron hasta representar solo el 34%, equivalentes a unos 9.500 b/s. Previamente, los envíos procedentes de Rusia y Argelia ya mostraban signos de irregularidad, habiéndose registrado el último cargamento ruso en octubre de 2025.

En la actualidad, la economía cubana atraviesa una crisis profunda que se manifiesta en una escasez generalizada de combustible y cortes masivos en el suministro eléctrico, dado que los derivados del petróleo sustentan el 83% de la matriz de generación energética del país. Los analistas de la firma Kpler estiman que, con los niveles actuales de consumo y los mínimos ingresos de crudo registrados desde principios de 2026 —apenas 3.000 b/s—, las reservas existentes de 460.000 barriles solo serían suficientes para cubrir la demanda durante un periodo de 15 a 20 días.

La postura del embajador Koronelli sobre la continuidad de los suministros representa un desafío directo a la política arancelaria estadounidense, la cual busca asfixiar los flujos de energía hacia la isla. El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, condenó enérgicamente las acciones de Estados Unidos, calificándolas como un intento de imponer un «bloqueo total» y un ejercicio de chantaje que vulnera las normas internacionales de libre comercio. Expertos en política internacional señalan que la declaración del estado de emergencia por parte de Trump constituye la vigésima segunda medida de esta naturaleza adoptada durante sus mandatos presidenciales.

La garantía ofrecida por Moscú funciona como un contrapeso estratégico frente a las maniobras destinadas a desestabilizar la situación política y energética en la Isla de la Libertad. Anteriormente, el canciller ruso Sergey Lavrov ya había denunciado la interrupción de los suministros de energía como una forma de presión económica inadmisible que pone en grave peligro la situación humanitaria de la población cubana. Con este respaldo, Rusia busca asegurar la supervivencia operativa de su aliado histórico en el Caribe frente a las sanciones externas.

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Fuentes

  • Devdiscourse

  • Financial Times

  • Financial Times

  • Anadolu Agency

  • The Straits Times

  • MarketScreener

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