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De Roswell a AARO: La Evolución del Escrutinio Gubernamental sobre Fenómenos Anómalos
Editado por: Uliana S.
En la última década, la percepción pública y gubernamental de los Fenómenos Aéreos No Identificados (UAP) ha experimentado un cambio sísmico. Lo que antes se consideraba un tema marginal ha escalado hasta convertirse en una preocupación seria dentro de los círculos de inteligencia y seguridad nacional. Este cambio de paradigma se fundamenta en el análisis de sucesos históricos clave, como el célebre incidente de Roswell en julio de 1947 y las posteriores avistamientos en Washington D.C. en 1952. Estos eventos sirven de telón de fondo para la creación de estructuras modernas, incluyendo la Oficina de Resolución de Anomalías en Todos los Dominios (AARO) y un escrutinio legislativo cada vez más riguroso. Mientras que las explicaciones oficiales del pasado a menudo chocaban frontalmente con los testimonios de los testigos, el marco de investigación actual, liderado por AARO, apunta hacia un enfoque analítico mucho más metódico y estricto sobre estos fenómenos.
El caso de Roswell, que se inició a principios de julio de 1947 tras el hallazgo de restos metálicos ligeros pero resistentes por parte del granjero William “Mac” Brazel, sentó un precedente de escepticismo institucional. La Fuerza Aérea del Ejército emitió inicialmente un comunicado el 8 de julio de 1947 anunciando la captura de un “disco volador”. Sin embargo, menos de veinticuatro horas después, la narrativa fue retractada, atribuyendo los restos a un simple globo meteorológico. La versión oficial posterior de la Fuerza Aérea de EE. UU., confirmada para el año 2025, identificó finalmente los fragmentos como componentes del proyecto secreto “Mogul”, que empleó globos de gran altitud equipados con micrófonos entre 1947 y 1949 para monitorear acústicamente los ensayos atómicos soviéticos. Las declaraciones del Mayor Jesse Marcel, jefe de inteligencia, sobre la sustitución de los materiales originales, solo sirvieron para alimentar la desconfianza hacia los relatos gubernamentales establecidos.
En julio de 1952, Washington D.C. fue escenario de la conocida como “Carrusel de Washington”, una serie de avistamientos donde los radares del Aeropuerto Nacional y la Base Aérea Andrews detectaron docenas de objetos durante dos fines de semana consecutivos: el 19 y 20 de julio, y luego el 26 y 27 de julio. Pilotos comerciales y controladores aéreos, entre ellos Edward J. Ruppelt y Harry Barnes, reportaron haber visto luces brillantes que exhibían velocidades y maniobrabilidades extraordinarias. Los cazas F-94 enviados para interceptarlos no lograron acercarse a los intrusos. Para calmar la creciente alarma pública, el 29 de julio de 1952, el Mayor General John Samford, Director de Inteligencia de la Fuerza Aérea, ofreció una conferencia de prensa. Explicó las anomalías del radar como resultado de inversiones térmicas atmosféricas, y los avistamientos visuales como identificaciones erróneas de estrellas o meteoros. A pesar de esto, muchos participantes en el incidente, incluido el Capitán Ruppelt, mantuvieron la convicción de que las características observadas no podían explicarse por fenómenos meteorológicos comunes.
Actualmente, la respuesta estatal se encuentra formalmente institucionalizada con la creación de la AARO en 2022, sustituyendo a la anterior Fuerza Operativa de Fenómenos Aéreos No Identificados (UAPTF), que se había establecido en 2020. La misión de AARO, tal como se define a junio de 2025, se centra en mitigar la sorpresa técnica y de inteligencia, lo que subraya el reconocimiento de los UAP como una amenaza potencial. Este giro institucional se ve reforzado por una supervisión activa del Congreso, que culminó en audiencias el 9 de septiembre de 2025, donde se exigió mayor transparencia y protección para los denunciantes que informan sobre este fenómeno.
Los datos cruciales extraídos de documentos desclasificados y de los informes contemporáneos dibujan un claro contraste entre el pasado y el presente. Mientras que en 1953 la CIA concluyó que los OVNIs no representaban un riesgo para la seguridad nacional, la labor actual de AARO y las demandas del Congreso apuntan a una reevaluación de dichos riesgos. Esto es especialmente cierto tras la divulgación en 2017 de material de video militar que mostraba objetos con capacidades cinemáticas que superan la aviación conocida. Esta dicotomía, entre la negación oficial de los años cincuenta y la actual exigencia de rendición de cuentas manifestada en las audiencias de 2025, constituye el eje central para comprender cómo el gobierno de Estados Unidos gestiona la información relativa a fenómenos que desafían las explicaciones convencionales.
Fuentes
Yahoo
Current time information in Washington, DC, US
House holds hearing on UFO transparency and whistleblower protection
1952 Washington, D.C. UFO incident - Wikipedia
Military whistleblowers share new evidence of alleged UAP at transparency hearing
The 1952 UFO Washington sighting that upended decades of denial - WeAreTheMighty.com
