Investigación Revela Ensayo de Vuelos y Cantos en Aves Durante el Sueño
Editado por: Olga Samsonova
La neurociencia actual redefine la comprensión de la cognición animal al sugerir que el soñar constituye una función adaptativa y ancestral en el cerebro aviar. A pesar de las diferencias estructurales notables entre el cerebro de las aves y el de los mamíferos, se han identificado paralelismos funcionales significativos. Específicamente, la cresta ventricular dorsal (DVR) en las aves opera con una funcionalidad análoga al neocórtex en los mamíferos, lo que implica una capacidad subyacente para el procesamiento cognitivo complejo.
Estudios detallados sobre aves durmientes, incluyendo el caso de las palomas, han revelado patrones de actividad cerebral durante el sueño REM que apuntan a un ensayo mental activo. En las palomas, se observó activación en las regiones cerebrales asociadas con el procesamiento visual y la navegación espacial, lo que sugiere que sus sueños se centran en la experiencia del vuelo. Investigadores entrenaron a 15 palomas para monitorearlas con cámaras infrarrojas y resonancia magnética funcional mientras dormían, observando fuerte actividad en áreas vinculadas al análisis del movimiento del entorno aéreo.
Paralelamente, en el caso de los pinzones cebra, la actividad registrada en el prosencéfalo durante el sueño REM replicó los patrones de disparo neuronales de las canciones aprendidas durante el día, indicando una práctica vocal silenciosa. Científicos de las universidades de Chicago y Buenos Aires descubrieron que el patrón de activación neuronal que genera el canto se activa también cuando las aves escuchan su propia melodía dormidas, sugiriendo que sueñan con cantar. Este hallazgo, publicado en Nature, desafía hipótesis previas sobre la función de estas células neuronales como meros metrónomos, posicionándolas como controladoras de los movimientos vocales finos.
Además, se ha documentado que los pinzones cebra juveniles producen cantos más variables que los adultos, y la dopamina modula el aprendizaje vocal, respondiendo a errores y aciertos en los ensayos. La evidencia evolutiva sugiere una profunda conservación de esta capacidad de ensayo mental. La detección de actividad similar a la REM en el tallo cerebral de los avestruces, una especie paleognata que conserva rasgos ancestrales reptilianos, indica que el mecanismo del soñar pudo haber tenido su origen en esta estructura cerebral más antigua antes de migrar hacia el prosencéfalo en aves más modernas y mamíferos. Este hallazgo sitúa el origen de la capacidad de ensayo mental en los ancestros aviares, implicando que es un rasgo evolutivo profundamente arraigado.
La complejidad de la cognición aviar se extiende a la estructura cerebral, donde la DVR, compuesta por el nidopallium y el mesopallium, muestra una organización columnar en sus áreas sensoriales, similar a la del neocórtex de mamíferos. Esta similitud estructural y funcional, a pesar de una divergencia evolutiva de más de 300 millones de años entre aves y humanos, subraya una convergencia en el desarrollo de la cognición compleja. La investigación sobre estas bases neuronales, que involucra a instituciones como el Instituto Max Planck de Inteligencia Biológica, continúa ofreciendo un modelo valioso para entender el aprendizaje de la vocalización en humanos. La actividad onírica en aves, que puede incluir contenido emocional como sugiere la activación de la amígdala durante el sueño REM, podría ser un laboratorio de conciencia que inició en el cerebro aviar.
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Fuentes
Max-Planck-Gesellschaft zur Förderung der Wissenschaften (MPG)
The Marginalian
Max-Planck-Gesellschaft
Max-Planck-Gesellschaft
Max Planck Institute for Biological Intelligence
ResearchGate
PubMed
The Tribune
The Marginalian
ScienceDaily
World Animal Foundation
The Hardwick Gazette
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