Копакабана 4K UHD Playa famosa, ritmos del océano y energía de verano
Shakira y Copacabana: la música como el nuevo campo de encuentro global
Editado por: Inna Horoshkina One
El emblemático escenario de la playa de Copacabana en Río de Janeiro se prepara para recibir un evento sin precedentes el próximo 2 de mayo de 2026. En esta ocasión, la superestrella colombiana Shakira encabezará la tercera edición de la ambiciosa iniciativa urbana denominada Todo Mundo no Rio. La confirmación oficial de este espectáculo masivo fue anunciada el 11 de febrero de 2026 por el alcalde de la ciudad, Eduardo Paes, poniendo fin a meses de intensas especulaciones sobre quién sería la figura central de este año.
Shakira en vivo en TSX, Times Square
Este megaevento gratuito bajo el cielo abierto de Brasil promete paralizar la metrópoli y atraer a visitantes de todo el mundo. Para aquellos que no puedan asistir físicamente a las arenas de Copacabana, la organización ha garantizado una cobertura total. El concierto será transmitido en directo a través de TV Globo, además de estar disponible en las diversas plataformas digitales pertenecientes al influyente grupo mediático Globo, asegurando un alcance global para la presentación.
El proyecto Todo Mundo no Rio ha sido concebido como un faro cultural para la ciudad, con el objetivo estratégico de consolidar el mes de mayo como el periodo por excelencia de la gran música en la región. Más allá del entretenimiento, esta iniciativa busca dinamizar la economía local durante lo que tradicionalmente se consideraba una temporada baja para el turismo. Iniciado en 2024, el ciclo de conciertos tiene una planificación establecida que se extiende, al menos, hasta el año 2028.
Lo que distingue a esta propuesta es un cambio fundamental en la perspectiva de los eventos masivos. No se trata simplemente de un show de una estrella para ser consumido de forma pasiva, sino de entender la música como un espacio público y democrático. En este contexto, Copacabana deja de ser solo una playa para convertirse en un territorio de libre acceso donde la cultura se manifiesta como un derecho compartido por todos los ciudadanos y visitantes.
La elección de Copacabana no es casual, ya que este litoral ha sido testigo de algunas de las reuniones humanas más multitudinarias de la historia moderna. La capacidad de este espacio para albergar a millones de personas lo ha convertido en el termómetro definitivo del impacto cultural de un artista. A lo largo de los años, figuras icónicas han dejado su huella en estas arenas, estableciendo hitos que desafían la imaginación en términos de asistencia y logística.
Entre los antecedentes más recientes y notables se encuentra la presentación de Madonna en mayo de 2024. Según los datos proporcionados por las estructuras gubernamentales de la ciudad, la Reina del Pop logró congregar a aproximadamente 1,6 millones de espectadores. Este evento marcó el inicio de la tendencia actual de utilizar el mes de mayo como un escaparate para las leyendas de la música contemporánea en el marco de las iniciativas municipales.
Siguiendo esta estela de éxito, Lady Gaga tomó el relevo en mayo de 2025, superando las cifras del año anterior. La artista estadounidense atrajo a una multitud estimada en 2,1 millones de personas, consolidando aún más la reputación de Río de Janeiro como la capital mundial de los conciertos gratuitos de gran formato. Estas cifras demuestran el apetito insaciable del público por experiencias musicales colectivas en entornos naturales icónicos.
Sin embargo, el punto de referencia histórico absoluto en cuanto a masividad sigue siendo el legendario concierto de Año Nuevo de Rod Stewart, celebrado el 31 de diciembre de 1994. En aquella ocasión, se estima que 3,5 millones de personas se reunieron en Copacabana, estableciendo un récord mundial reconocido para el concierto de rock gratuito más grande de la historia. Este hito sigue siendo el estándar de oro al que aspiran los grandes eventos de la ciudad.
Para la presentación de Shakira, las proyecciones son igualmente ambiciosas, esperándose una asistencia que supere con creces el millón de personas. No obstante, los organizadores enfatizan que el objetivo no es simplemente formar una multitud, sino crear una geografía acústica unificada. Es un momento en el que la ciudad se escucha a sí misma a través de la melodía, transformando el espacio urbano en un organismo vibrante y sincronizado por el ritmo.
Detrás de la magnitud de este espectáculo se encuentra una sólida estructura organizativa que une al sector público con la industria privada. La empresa de producción Bonus Track figura como el motor principal detrás del ciclo de conciertos. Además, el evento cuenta con el respaldo financiero de marcas de renombre internacional, entre las que destacan Corona, Santander y la aerolínea LATAM, cuya colaboración es vital para mantener la gratuidad y calidad del show.
Este acontecimiento añade una dimensión profunda al sonido global de nuestro tiempo, rescatando un formato ancestral para proyectarlo hacia el futuro. La premisa es clara: la música no debe ser vista únicamente como una mercancía o un boleto de entrada, sino como un campo de sincronización humana. Cuando millones de personas se reúnen frente al océano para compartir una misma frecuencia sonora, el evento trasciende lo puramente cultural.
En última instancia, la cita en Copacabana permite que Río de Janeiro recuerde su esencia como un organismo vivo, donde la música actúa como su respiración vital. El escenario no es simplemente una plataforma elevada para el artista, sino un espejo de la sociedad misma. En lugar de decir ellos están actuando, la verdadera sensación que impregna el aire de la playa es nosotros estamos sonando, reflejando una identidad colectiva a través del arte de Shakira.
Fuentes
see.news
Colombia One
Folha
The Express Tribune
Philstar.com
The Boca Raton Tribune
