Actividad solar reciente y pronóstico inmediato del clima espacial

Autor: Uliana Soloveva

Hoy, 3 de abril de 2026, la Tierra continúa sintiendo las consecuencias de los eventos solares de los últimos días. Los especialistas del Centro de Predicción del Clima Espacial de la NOAA (SWPC) siguen de cerca la situación, que se desarrolla de manera dinámica y podría traer perturbaciones geomagnéticas moderadas.

Uno de los eventos recientes que afectará el clima espacial en los próximos días ocurrió el 1 de abril y está relacionado con una erupción de filamento (filament eruption) en el Sol, seguida de una eyección de masa coronal (CME). A las 15:16 UTC del 2 de abril, la NOAA informó que la masa principal de la nube de plasma pasará al norte de la órbita terrestre; sin embargo, algunos modelos indican un posible impacto tangencial para el 4 de abril. El análisis continúa y las decisiones finales sobre las advertencias se tomarán más adelante.

Una llamarada M3,5 en la región activa 4406, que se ha convertido en un factor importante junto con la región activa 4405, ambas se encuentran en la zona de colisión con la Tierra.

Paralelamente, aumentó la influencia de una corriente de alta velocidad proveniente de un agujero coronal (CH HSS). Ya a las 15:19 UTC del mismo día, el SWPC señaló que tales corrientes persisten y podrían causar un nivel G1 (tormenta débil) durante el 2 de abril. Para las 19:21 UTC, el pronóstico se cumplió: la actividad geomagnética alcanzó el nivel G2 —moderado— precisamente bajo la influencia del agujero coronal. Esto significó que la magnetosfera de la Tierra ya había experimentado una perturbación notable.

A las 19:49 UTC se emitió un aviso oficial: se ha declarado una advertencia de tormenta geomagnética G2 para los días 3 y 4 de abril. La causa es la influencia combinada de la corriente de alta velocidad en curso y la mencionada CME del 1 de abril.

Hacia la noche del 2 de abril, el panorama se completó con nuevos detalles. El especialista en clima espacial Stefan Burns informó sobre una llamarada de clase M3.5 ocurrida en la región activa 4406. Esta región se ha convertido en un actor relevante junto con la vecina 4405; ambas se encuentran ahora en la llamada «strike zone», donde su influencia sobre la Tierra es máxima. Al mismo tiempo, el impacto del flujo de la CME (del día anterior) se superpone al efecto actual G2 del agujero coronal.

En este momento, en las primeras horas del 3 de abril, el nivel de actividad geomagnética se mantiene elevado y la advertencia G2 sigue vigente. Bajo este escenario, son posibles auroras polares en latitudes altas, interferencias de corta duración en las radiocomunicaciones y la navegación, así como fluctuaciones leves en los sistemas eléctricos. El ciclo solar 25 continúa mostrando actividad, y cada nuevo evento —desde llamaradas hasta eyecciones— ayuda a precisar los pronósticos.

El SWPC subraya que la situación puede cambiar. Mientras los especialistas finalizan el modelado, la Tierra espera ver cómo se desarrolla la combinación del CH HSS y la CME que se aproxima. Vale la pena seguir la evolución: el clima espacial nunca deja de ser interesante.

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