Investigadores de Varsovia detallan el mecanismo de aclimatación adquirida en red de las plantas

Editado por: An goldy

Las investigaciones científicas contemporáneas están transformando radicalmente nuestra visión de la flora, alejando a las plantas de la antigua concepción de ser organismos meramente pasivos. La periodista científica estadounidense Zoe Schlanger, en su reciente obra titulada Light-Eaters (Devoradores de luz), expone diversos ejemplos sobre el complejo procesamiento de información en el reino vegetal, argumentando que la noción de su inercia es completamente obsoleta.

Los datos actuales confirman que las plantas poseen capacidades sorprendentes, tales como la facultad de contar, memorizar y comunicarse activamente. Además, son capaces de realizar análisis de costes y beneficios, así como de reconocer el parentesco genético para estructurar comunidades forestales complejas. Estos descubrimientos sugieren que la inteligencia es un proceso biológico fundamental y ancestral que existía mucho antes de la aparición de los cerebros y las neuronas.

Un papel crucial en esta revolución científica lo desempeñan los hallazgos de investigadores polacos liderados por el profesor Stanislaw Mariusz Karpinski. El equipo de la Universidad de Ciencias de la Vida de Varsovia (SGGW) ha detallado el mecanismo de la Aclimatación Adquirida en Red (Networked Acquired Acclimation o NAA). Su investigación demuestra que especies como el diente de león (Taraxacum officinale) utilizan señales eléctricas y formas activas de oxígeno (FAO) para alertarse sobre peligros inminentes.

Estas señales de advertencia se transmiten a través del contacto entre las hojas y se propagan a una velocidad de varios milímetros por segundo. Este sistema permite coordinar respuestas defensivas preventivas en toda la comunidad vegetal de manera eficiente. La rapidez de estas ondas de formas activas de oxígeno puede alcanzar los 8,4 centímetros por minuto en los tejidos vasculares, una velocidad comparable a la de los impulsos de iones de calcio (Ca2+).

Los científicos también están profundizando en procesos celulares complejos, como la creación de anillos proteicos diseñados para transferir señales inflamatorias a las células vecinas. El profesor Karpinski y sus colegas han comprobado que las señales eléctricas funcionan como un canal de comunicación vital entre plantas. Estas señales provocan cambios sistémicos en la fotosíntesis y en las moléculas protectoras del receptor, incluso si el intercambio ocurre entre especies vegetales diferentes.

Esta vanguardia investigativa, apoyada en tecnologías de monitoreo avanzadas, está logrando derribar el escepticismo histórico sobre la sensibilidad vegetal. Defensores de la neurobiología vegetal, como Stefano Mancuso, trabajan en nuevas definiciones de inteligencia y conciencia que integren al reino vegetal. Un ejemplo claro es la Venus atrapamoscas, que cuenta los estímulos táctiles para activar sus glándulas, demostrando que el procesamiento de información complejo no requiere necesariamente de un sistema nervioso centralizado.

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Fuentes

  • Nauka w Polsce

  • SGGW

  • NCN

  • New Jersey Conservation Foundation

  • Techies Who Talk to Plants - YouTube

  • Scientists Finally Revealed How Plants Really Think - YouTube

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