Rasgos de Personalidad y Longevidad: Perspectivas Astrológicas y Psicológicas

Editado por: Olga Samsonova

La interpretación astrológica tradicionalmente postula que ciertas características inherentes a los signos del zodíaco pueden correlacionarse con patrones de vida que favorecen una existencia más prolongada y saludable. Esta perspectiva sugiere que la predisposición a adoptar hábitos beneficiosos y a evitar conductas de riesgo es un factor determinante en la esperanza de vida de un individuo. Paralelamente, investigaciones contemporáneas en psicología han comenzado a validar la noción de que los rasgos de personalidad impactan significativamente la longevidad, a veces con una influencia comparable al estatus socioeconómico o la inteligencia.

Los signos de Tierra —Tauro, Virgo y Capricornio— son señalados por su tendencia a exhibir una conducta responsable y metódica, elementos que se alinean con la promoción de la salud y la minimización de peligros. Tauro valora la estabilidad y las rutinas, lo que se traduce en una aversión a las decisiones impulsivas y en la creación de un entorno cotidiano con bajos niveles de tensión emocional. Virgo destaca por su enfoque meticuloso en el cuidado corporal, manifestado en una atención rigurosa a la dieta y la adherencia a chequeos médicos periódicos. Capricornio, por su parte, exhibe perseverancia y autodisciplina, priorizando la seguridad financiera y la estructura, lo que cultiva una paz interna beneficiosa para la salud a largo plazo.

La disciplina y la organización, rasgos asociados a la responsabilidad, han sido identificados en estudios extensos como protectores contra la muerte prematura. Un estudio internacional coordinado por psicólogos de la Universidad de Limerick analizó datos de casi 570.000 personas a lo largo de varias décadas, documentando más de 43.000 muertes para establecer conclusiones sobre los cinco grandes rasgos de personalidad. Estos hallazgos científicos indican que la responsabilidad o conciencia y la extraversión tienen un efecto protector contra el fallecimiento prematuro, mientras que el neuroticismo, caracterizado por la inestabilidad emocional y la preocupación, se vincula con mayores riesgos.

Adicionalmente, el signo de Cáncer es reconocido por su necesidad de prosperar en entornos domésticos estables, y por su tendencia a evitar confrontaciones innecesarias. El acto de nutrir a otros y encontrar satisfacción en el cuidado del entorno cercano actúa como un amortiguador contra la tensión física acumulada. Este hallazgo resuena con la idea de que la regulación emocional y la preferencia por la constancia son pilares para una vida extendida. La gestión del estrés crónico, que surge de una mala administración de las emociones, es un factor de riesgo reconocido, ya que puede alterar el sistema inmunológico, incrementando la probabilidad de diversas dolencias.

Si bien la astrología sugiere estas correlaciones basadas en el temperamento, la ciencia ha encontrado que la fecha de nacimiento en sí misma no tiene una relación comprobada con el bienestar subjetivo o la salud general. Sin embargo, existe una coincidencia científica en la influencia de las características personales: cultivar activamente una personalidad con menor afecto negativo y mayor apertura social, como la extraversión, se presenta como un componente en la construcción de una longevidad saludable. La disciplina y la evitación de la impulsividad, características atribuidas a los signos de Tierra, son consistentes con las investigaciones que indican que un bajo autocontrol incrementa el riesgo de mortalidad antes de tiempo.

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Fuentes

  • kobieta.gazeta.pl

  • Twój STYL

  • TOP.PL

  • Super Express

  • Taliz - Blog

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