Tú no dependes del dinero; el dinero depende de ti.

❓ PREGUNTA:
Hola, querido lee. Te deseo amor de todo corazón, gracias por este espacio. Quisiera escucharte. ¿Cómo puedo llegar a depender económicamente solo de mí misma?
❗️ RESPUESTA de lee:
Su vida física realmente depende de una sola circunstancia. No existe otra dependencia, si es que vamos a usar esa palabra. Usted no depende ni de sus hábitos, ni de otras personas, ni de los acontecimientos.
Usted depende de la frecuencia que esté emitiendo en este preciso instante.
La suma de estos «ahoras» determina el conjunto de sucesos que provienen del mundo exterior. Y así es exactamente como ocurre todo en todos los niveles.
Por lo general, la gente escucha ideas del tipo «haz un ejercicio de cien repeticiones y obtendrás resultados». A menudo, quien lo hace y realmente obtiene resultados —ya sea parcial o totalmente— luego lo repite, pero el resultado es notablemente peor. Después, una y otra vez, el efecto disminuye.
Ya sea un ejercicio físico, una dieta o una afirmación... la historia siempre es la misma.
¿Cuál es la razón?
Pues que lo que realmente funciona no es la acción del ejercicio en sí, sino la frecuencia de la propia persona.
En el primer ciclo hay una sensación de esperanza, de entusiasmo, de curiosidad... funciona ese estado integral de «esto es real y lo estoy haciendo».
Al repetir, cabría esperar que hubiera más confianza en uno mismo, pero en realidad hay más impaciencia y automatismo. La fe en uno mismo disminuye, mientras que crece la fe en el ejercicio (en la técnica, en la metodología...); el ejercicio se vuelve la panacea, pero la confianza propia se reduce, pues pensamos: «el ejercicio lo hará por mí, mientras yo sigo pensando en mis problemas».
¡Pero!
Si usted se apoya continuamente solo en su frecuencia (emociones positivas), todo lo demás se alineará a su favor por sí solo. Nada ni nadie puede oponerse a ello. Ni una persona, ni el poder, ni la sociedad entera del planeta, ni las fuerzas de todos los dioses y de todo el cosmos infinito.
Su frecuencia controla por completo lo que sucederá en su realidad física.
Esto no es filosofía, ni esoterismo, ni meras suposiciones: es pura Física del Ser. Es impecable y tan precisa que calcula cada mota de polvo en una tormenta de arena siguiendo estrictamente el micrómetro de su trayectoria a lo largo de miles de kilómetros. Este proceso posee una base matemática completa y no admite ni una fracción de desviación para ningún átomo o cuanto.
Sus frecuencias definen totalmente su vida. Los eventos físicos dependen únicamente de ellas.




