Un meteorito de siete toneladas provoca un destello y un estallido sónico sobre el noreste de EE. UU. el 17 de marzo

Editado por: Uliana Soloveva

Durante la mañana del martes 17 de marzo de 2026, los estados del noreste de los Estados Unidos fueron testigos de un fenómeno astronómico excepcional: la desintegración de un gran meteorito en la atmósfera terrestre. Este suceso generó un resplandor cegador a plena luz del día y un potente estallido sónico que fue percibido por numerosos residentes. Según los datos confirmados por la NASA, el cuerpo celeste poseía una masa aproximada de siete toneladas, lo que lo clasifica como un objeto de dimensiones significativas para un evento de entrada atmosférica.

Con un diámetro estimado de unos seis pies (aproximadamente 1,83 metros), el objeto penetró en la atmósfera alrededor de las 9:00 a.m., hora del Este. El avistamiento inicial se produjo a una altitud de unas 50 millas sobre el lago Erie, en las cercanías de Lorain, Ohio, mientras el meteorito se desplazaba a una velocidad de entre 40,000 y 45,000 millas por hora. El meteoroide recorrió una trayectoria atmosférica de más de 34 millas antes de fragmentarse a una altura de unas 30 millas sobre Valley City, al norte de Medina, Ohio. Esta desintegración liberó una energía equivalente a 250 toneladas de TNT, provocando una onda de choque que sacudió estructuras en todo el noreste de Ohio.

La magnitud del fenómeno permitió que fuera documentado en una vasta región geográfica. La Sociedad Americana de Meteoros (AMS) recibió informes de ciudadanos en estados tan distantes como Wisconsin y Maryland. Karl Hergenrother, director ejecutivo de la AMS, destacó la inusual luminosidad del objeto, categorizándolo como un raro bólido diurno. Por su parte, Bill Cooke, director de la Oficina de Medio Ambiente de Meteoroides de la NASA, concluyó que, a pesar de la espectacularidad del evento, el objeto era lo suficientemente pequeño como para que la mayor parte de su masa se consumiera durante la fricción atmosférica.

Los especialistas de la NASA, liderados por Bill Cooke, sugirieron que la mayor parte de la masa se evaporó, aunque no descartaron la posibilidad de que pequeños fragmentos alcanzaran la superficie, especialmente en las inmediaciones del condado de Medina. Brian Mitchell, meteorólogo del Servicio Meteorológico Nacional, confirmó que no hubo informes inmediatos de daños materiales de consideración ni de personas heridas. Ralph Harvey, profesor de ciencias planetarias en la Universidad Case Western Reserve, añadió que el objeto se desplazaba de norte a sur y que sus dimensiones eran comparables a las del motor de un automóvil.

El incidente del 17 de marzo de 2026 pone de relieve el flujo constante de material cósmico hacia nuestro planeta y la evolución en la forma de documentar estos eventos, donde los registros de ciudadanos con dispositivos móviles complementan la red de cámaras especializadas. En términos generales, este suceso reafirma que la mayoría de los cuerpos espaciales de hasta unos pocos metros se destruyen por completo en las capas superiores de la atmósfera, sin representar una amenaza real para la superficie, más allá del impacto acústico de un estallido sónico localizado.

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Fuentes

  • Mediafax.ro

  • Los Angeles Times

  • Signal Cleveland

  • Associated Press

  • CBS News

  • WDRB

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